«Toma la Plaza», La Revolución Naranja de SOL / 15M y los resultados electorales de las elecciones 2011 / Benjamin Balboa

Posted on 2011/05/24

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[Y esto fue escrito el 23 de mayo, cuando algunas preguntas empezaron a tener respuesta que la realidad se ocupó de confirmar. La batalla continua] DESCARGAR TEXTO EN PDF

Y al despertar vimos que el monstruo seguía allí y era más fuerte que nunca. Y que el enemigo nos ha atado usando nuestras propias ilusiones y esperanzas. Han usado nuestra rebeldía para llevarnos al matadero. «Toma la Plaza» es el nuevo acatar de esta operación encubierta postfascista, postmoderna o como quieran llamarlo.

El PP ha arrasado, el PSOE se hundido, IU es incapaz de hacer frente a la situación, la extrema derecha avanza y todo, todo el poder está en manos del monstruo. Pero lo peor es que además todo esto ha ocurrido al tiempo que hemos vivido la mayor movilización de masas de los últimos tiempos y se ha hecho de forma ciega, amorfa, sin lograr que toda esa fuerza rompa cadena alguna, negándosenos además nuestras banderas y símbolos, nuestra identidad y nuestra memoria. La democracia real, la realmente existente, es la que ha amanecido este 23 de mayo. Esta es la dura realidad. Hemos aceptado el lenguaje equívoco y ambiguo del enemigo y al aceptar sus categorías y palabras hemos aceptado la derrota. Y en la realidad hemos cosechado una derrota atroz, que además se va a prolongar hacia el futuro y nos dificultará la resistencia.

No se trata solamente del resultado de las elecciones. Es también el asunto de las movilizaciones.

Estamos en condiciones de afirmar y de probar que Toma la Plaza15M, spanishrevolution acampada X, No les votes, Juventud sin futuro, facetas de un mismo núcleo, son una operación encubierta de gran calado. La Revolución Naranja 2.0

En el seno de este movimiento hay quienes están imponiendo una línea «apolítica», el consabido «no somos de izquierda ni de derechas» con la excusa de que eso «divide», que defiende abiertamente que no haya banderas de lucha y resistencia —no la roja o la rojinegra, o la tricolor, o la arco iris, no, ninguna—, que combate las «ideologías» a las que llaman «antiguas», se ha llegado a insultar y despreciar en los foros a personas, asociaciones o partidos con impecables trayectorias de lucha y compromiso militante.

El juego está al descubierto

El lema Democracia Real es uno de los lemas fundacionales del Partido Humanista. Estamos hablando de una secta de diseño.

El softwhare ideológico de la spanishrevolution es terrorífico. Toma la plaza Es un TROYANO, un GUSANO instalado en el corazón de la resistencia anticapitalista. La situación es por tanto muy grave.

Era muy fácil imponer algo así en un movimiento abierto y compuesto por una mayoría de jóvenes que están en su mayor parte en su primera experiencia militante de cierto alcance. El discurso de buscar la unidad y defender la autonomía del movimiento es lógico y recomendable Algo así tiene que ser un espacio para sumar y avanzar juntos, pero de ahí a desarrollar un discurso «apolítico» y en el que se afirma que hay que superar «ideologías caducas» y tachar de sectario sistemáticamente a quien ha tenido a experiencia política militante y ciudadana anterior a este movimiento media un abismo.

Con la excusa de lograr «unidad» se está desarrollando una línea que aísla a los jóvenes de todos los referentes históricos de lucha y resistencia, se está dinamitando el hilo rojo de la resistencia que desde Espartaco hasta hoy ha existido. Esto es un crimen. ¡¡¡Indignaos!!

La estética de la resistencia, lo escribió Peter Weiss, no puede perderse, sería el fin de toda esperanza. Es también una ética compartida y de la que sacamos la fuerza y las convicciones para resistir y vencer. Pero sin embargo, en España, si hemos de hacer caso a los cuatro gurús de pacotilla que están en el seno de Democracia Real Ya DRY, no se tiene a derecho a hablar de antifascismo, ni de los Valores de la República, ni a ondear las banderas de la resistencia obrera, ciudadana, feminista. Todo eso debe ser combatido, demolido, aniquilado. Se nos ha declarado elementos residuales a extinguir. Un futuro de palabras vacías y rebeldías sin salida ha sido decretado.

Es sencillo. Un núcleo de profesionales de la comunicación y la intoxicación política, junto a la mano de obra de un grupo sectario, ha logrado mediante un uso espectacular de la indignación colectiva que el afán de rebeldía de millones hayan llevado a los ciudadanos a un enorme globo vacío que no irá a ninguna parte. Es como un golpe de yudo en el que el contrario utiliza tu propia fuerza para derribarte. Eso hacen con nosotros. No se trata de extinguir la rebeldía, sino de llevarla a ninguna parte usando nuestro propio deseo de hacer algo. Lo han hecho.

Hemos estamos acudiendo a las citas de una secta. Me acuso, también participé inicialmente. Nos llevó nuestra indignación, nuestro malestar. Lo que he visto, más allá de la imagen fija de la foto, ha sido espantoso.

Les ha sido fácil. La sociedad postmoderna actual aísla a las personas y ha despolitizado las relaciones sociales y ciudadanas. En una sociedad relativamente avanzada como la nuestra las redes informáticas son muy densas, mucho más que en Túnez o Egipto; los miles y miles de jóvenes que se han movilizado por su malestar ante la precarización no tenían experiencia política alguna previa en su mayoría. Hubo una convocatoria, un altavoz, una puerta, una oportunidad para protestar y la han aprovechado. El problema es que quien les ha convocado sabía muy bien que ese grito no debía organizarse ni confluir con otras fuerzas. Debía ser desactivado.

En España, el fascismo triunfo. Y si tenemos una basura de democracia, un bipartidismo asqueroso, un gobierno entregado a los banqueros y la derecha más repugannte de Europa, la Iglesia impone su agenda, y los crímenes del fascismo siguen impunes, se debe a todo un proceso histórico que llega hasta hoy y debemos conocer. Que hoy vengan a decirnos los cuatros gurús de pacotilla que «encarnan» la revuelta ciudadana que tantas ilusiones suscita, que debemos renunciar a nuestras banderas, las de nuestra resistencia, es repugnante. No lo vais a lograr, miserables.

Somos millones los que estamos hartos, indignados, asqueados de tanta mentira, de tanta manipulación, de que el gobierno se haya rendido a los mercados, de este bipartidismo bochornoso, de una izquierda oficial que no se ha sacado las miserias de la transición. Estamos hartos de que se gobierne al dictado de los poderosos, que se aplasten los derechos de los trabajadores, que la edad de las primerizas sea de 32 años porque la gente tiene miedo de no poder mantener a sus hijos. Es tan larga la lista que podría llenar páginas y páginas. Pero toda la indignación debe articularse políticamente si quiere resolver algo.

Y todo esto se resume en algo muy sencillo ¡¡Tenemos que defender los valores de la República!! La democracia real no es otra cosa que la República del pueblo, la que defiende la libertad, la igualdad y sobre todo la Fraternidad. La Fraternidad, incompatible con este capitalismo miserable que muestra ahora su cara más cruda y que lleva camino de destruirnos a todos, planeta incluido.

En las acampadas y asambleas se ha proscrito el lenguaje y los objetivos de la izquierda. Son reglas falsas, debates trucados. Una trampa.

Ciudadanos, ya basta.

Y esto nos lleva a lo que decíamos al principio. Hay peligro ciudadanos. El 99,99% de los que están luchando en las acampadas y movilizaciones de estos días comparten el rechazo a este sistema y sus injusticias, el rechazo al capitalismo y sus excesos es sincero y la rebeldía y la ilusión son grandes. Enormes. Pero si a todo eso lo aíslas de sus referentes históricos, si rompes el hilo rojo del la resistencia —es decir, el de la Memoria histórica—, entonces el movimiento del 15M estará muerto antes de empezar.

Volveremos a Sol cuando queramos, como hacemos cada 14 de abril, cada 1º de mayo, cada jueves desde hace 55 semanas denunciando la impunidad del franquismo. Llevad vuestras banderas, todas, en vuestros corazones o en la mano, que ondee al viento delante del despacho de Esperanza Aguirre la bandera roja de la solidaridad, la bandera negra de la anarquía, la tricolor que a todos nos ampara y está unida por siempre a la lucha de millones de personas que pensaron —si, antes que nosotros— que otro mundo era posible. No hablo de esta o aquella bandera, hablo de todas, porque es nuestro patrimonio común la resistencia de las generaciones anteriores, son nuestro ejemplo, nuestra fortaleza. Todos ellos y ellas, con sus aciertos y errores. Lenin dijo que la realidad es lo más radical que existe y que es muy difícil estar a su altura. Y tenía razón, como Durruti que supo ver que se podía renunciar a todo menos a la victoria. Son tantas las personas que han luchado antes que nosotros, que nos ilustran con su ejemplo, tantas personas sencillas y anónimas que han mantenido su dignidad en tiempos de horror y miedo, tantas… No vamos a olvidarles. Les necesitamos. Stéphane Hessel escribió su libro Indignaos para que no olvidásemos que todo aquel sacrificio de la Resistencia al nazismo y fascismo se hizo también para cambiar la vida y mejorar las condiciones de los trabajadores y llenar de Fraternidad a la República. Un veterano de 93 años como Hessel nos recordó que hay que luchar y el enemigo es cruel, aunque la recepción que en España se ha hecho de esta obra ha sido muy ambigua y no se han sabido sacar conclusiones. Se ha demostrado que las palabras puede ser vaciadas de contenido y que los 143 caracteres de Twiter son un vehículo perfecto para la manipulación.

Hay peligro. Siempre lo ha habido, pero ahora se nota más. Estamos viendo discursos que ya habíamos oído antes. Y algunos apestan.

Escenario Naranja

Hipótesis. El sistema esta controlado en las instituciones políticas por el binomio PPSOE. El PPSOE va a arrasar en estas elecciones, es sabido. Pero miren, no es lo mismo que controlen unos u otros, dentro del horror hay grados. Además, la estabilidad del sistema exige un equilibrio entre la parte PP y la parte PSOE. O uno, u otro. Pero si uno de ellos se hunde, si queda desalojado del poder institucional más allá de cierto nivel, el equilibro se rompe y el sistema se vuelve inestable, —que es exactamente lo que ha pasado este 22M—. Sumen a esto la edad y estado de salud del Rey, la crisis económica, la falta de soberanía política y económica que nos tiene inermes ante los mercados, y la previsible evolución negativa de casi todo y verán que el panorama se va a poner muy espeso. Un PSOE desalojado de las instituciones ya no puede cumplir bien su papel estupefaciente. La posibilidad de un aumento de la conflictividad social entra en lo posible.

Pues bien, si esto es así, no es de extrañar que se estén preparando planes de contingencia para situaciones hipotéticas. Una de ellas es lo que vamos a llamar Escenario Naranja.

¿Han olvidado las revoluciones naranja de Europa Oriental? Pues eso.

Tómese un sistema agotado y corrupto, una población preocupada y empobrecida, pero llena de ilusiones de consumo y borracha de valores postmodernos inducidos por la televisión y la sociedad de consumo que ésta muestra, con los partidos tradicionales desprestigiados, los sindicatos comprados y la izquierda social inerme. Movilícese a la juventud con proclamas sencillas, imaginativas y un discurso «buen rollista» y que busque la unidad, el cambio, etc, pero todo «despolitizado». «sin referentes históricos» y completamente aislado de las tradiciones de lucha revolucionaria que pudiere haber en ese pueblo. Adóptense símbolos propios nuevos, que no digan nada, y combátase el contacto con los grupos críticos reales. Añadir técnicas de comunicación modernas, buen diseño corporativo, animación sociocultural variada y ¿qué tenemos? Pues tenemos una Revolución Naranja.

Hemos asistido a una Revolución Naranja. Una modalidad diferente a las orientales, pues aquí hay un fondo anticapitalista que en otros sitios no hubo, pero es con claridad una gran operación encubierta. Y que ha tenido éxito.

La estructura organizativa de estas movilizaciones y asambleas, su dinámica interna y el discurso superficial y «buen rollista» de una parte de su núcleo fundacional lo demuestra perfectamente. La masa de indignados, jóvenes sin experiencia ni formación política, puro sentimiento honrado pero vulnerable, es una estructura que no tiene los anticuerpos precisos para hacer frente a una manipulación de este tipo.

En el estado español la hipotética Revolución Naranja no precisa acabar tomando el palacio de gobierno como en Ucrania con un autogolpe organizado por la CIA; no, aquí la situación es otra (ya están en palacio). Aquí la finalidad de una Revolución Naranja sería otra, una más fácil, les bastaría con impedir que cuajase la indignación y que una revuelta ciudadana real cuestionase seriamente a la estructura de poder. ¿Me siguen?

Hoy, día 23 de mayo, podemos afirmar que esta hipótesis se demuestra como cierta. El sistema ya tiene montado su propio movimiento de masas «antisistema», aislado de la izquierda real, de los movimientos sociales, de los hilos rojos de la memoria, de los símbolos y luchas de resistencia. El 22M, el 15M o como quieran llamarlo ha volado en pedazos a la izquierda real y movimientos sociales. Les ha cambiado el terreno y las reglas de juego. Todo ha sido declarado abolido por el libro de estilo de la secta. Los medios de comunicación del sistema ya tienen los nombres de los nuevos lideres sociales de masas, no se hablará ya nunca mas de feminismo, ecologismo, republicanismo, memoria histórica, laicismo o escuela pública. A partir de ahora, serán los Paredes de Democracia real ya, los Cortese de Juventud sin futuro y Enrique Dans de No les votes los nuevos lideres mediaticos y globales; ellos u otros avatares del poder.

Mientras la extrema derecha avanza, el PP neoliberal y postfranquista arrasa en las elecciones y el PSOE se hunde en un escenario atroz de recortes sociales y retrocesos de todo tipo, la operación 15M ha buscado empujar a la indignación social a un camino sin salida políticamente y a la impotencia absoluta. Han ido a por nosotros y les ha funcionado. El número de votos en blanco y nulos ha aumentado notoriamente, las papeletas «imaginativas» han hecho furor. Y han ayudado a la derecha a arrasar.

Hago un llamamiento a todos los que se están manifestando estos días. A todos los grupos, asociaciones y partidos. Ciudadanos, alerta, hay peligro. La situación es gravísima.

Después de estas elecciones municipales hay que iniciar contactos y tomar decisiones. No disponemos de un plan de acción conjunto ni de un comité de coordinación de resistencia frente a lo que se avecina. El contrario sí que lo tiene, se ha demostrado.

Tenemos que denunciar esta operación con toda energía. Si se participa en el movimiento asambleario actúese con energía y claridad. Defiéndase cada metro de terreno. No cedáis ni un milímetro. Necesitamos a todos, a todas las organizaciones sociales y políticas y a todas las personas que quieran resistir.

Hago un llamamiento sincero y honrado a Izquierda Unida y al PCE, como organizaciones mayoritarias de la izquierda, a todas las organizaciones de izquierda, marxistas o no, republicanas, obreras, ciudadanas, laicas, no me obliguéis a enumerarlas, me refiero a TODOS los que luchan, por muchas diferencias que tengamos entre nosotros, tenemos una responsabilidad inmensa en estos momentos. No repitamos errores.

Hay que organizar la Resistencia. Debemos luchar por lograr un Frente lo más amplio posible.

 No sé si he sido claro. Puedo serlo más.