Grecia: Mitos en torno al hundimiento de Grecia / Kostas Papathomopoulos

Posted on 2010/05/13

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[Diagonal] Las medidas impuestas para el rescate de Grecia por organismos como el FMI, el Banco Mundial y la Unión Europea han soliviantado a miles de personas de este país mediterráneo. Las protestas, que tuvieron su punto culminante en la huelga general del 5 de mayo, pretendían evitar que el Parlamento heleno aprobase unas medidas destinadas a salvaguardar los beneficios de la industria financiera local e internacional. Pero el rodillo liberal no tuvo problemas para imponer sus medidas, programadas para experimentar en Grecia una regresión de derechos que se expande por toda Europa.

“¿Cómo va a poder vivir un jubilado con una pensión de entre 500 o 600 euros?”, fue la pregunta que el secretario general del sindicato de los funcionarios públicos formuló al primer ministro, y líder del Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), George Papandreou. “Eso pregúnteselo a la delegación de la ‘troica’ [Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional], ellos le dirán”, fue la respuesta de éste. ¿Fue un ejercicio de cinismo o de sinceridad?

Grecia tiene la mayor deuda pública en la zona del euro, ligeramente más alta que la de Italia. Tanto en el interior del país como en el extranjero, principalmente en Alemania, la propaganda oficial atribuye este hecho al tamaño del sector público y sostiene que durante muchos años los ciudadanos han vivido por encima de sus posibilidades. Muchos medios añaden que el problema es que los griegos “son unos vagos”. Pero, a pesar de la propaganda, el gasto público está en el 46%, es decir por debajo del promedio europeo. Y de este porcentaje, el 10% se destina a los gastos militares. En cuanto a la clase trabajadora, es una de las que más horas semanales trabaja en Europa.

Al servicio del capital

La caída de los ingresos ha sido la que ha provocado el aumento de la deuda con respecto al Producto Interior Bruto. Esta caída es consecuencia, en parte, de la crisis financiera internacional y del aumento de la balanza de pagos, en un escenario de evaluación continua del euro y de unificación monetaria de economías muy distintas entre sí.

Pero por otra parte, y principalmente, se debe a una política impositiva que favorece claramente al capital: los impuestos a las empresas, que en 1981 se situaban en un 45%, han pasado a suponer el 25% en 2009, y la promesa es bajarlos al 15% en los próximos años. A esto se debe añadir la pérdida de recaudación fiscal causada por el peso de la economía informal (un 40% del PIB); la falta de voluntad para recaudar los 28.000 millones de euros que empresas y particulares deben al Estado; la práctica exención de impuestos de la que goza la Iglesia (el mayor propietario de inmuebles del país); el despilfarro que supusieron los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004, que supuso un coste a las arcas del Estado de aproximadamente 20.000 millones de euros; la descomunal corrupción, etc.

De todo eso, y del aumento del PIB del 45% en el periodo entre 1997 y 2007, el principal beneficiario ha sido el capital griego, que tiene unos índices de ganancia del 56%, frente al 36% en Europa. La consecuencia de todo eso, es que el país presenta actualmente la mayor desigualdad de rentas en la eurozona. Esta situación ha sido aprovechada y agravada por la especulación de los mercados, que han tenido una oportunidad con la deuda pública griega para obtener unos beneficios enormes en un corto espacio de tiempo.

En este sentido, es revelador el papel de los famosos Credit Default Swaps. Se trata de un producto bancario que venden los bancos –principalmente Deutsche Bank y Goldman Sachs– a quienes quieren asegurarse contra la bancarrota de un país. Sin embargo, no hace falta poseer bonos griegos para comprar este seguro: lo puede hacer cualquiera. De esta manera, se ha convertido en una verdadera apuesta. Es sencillo ilustrar cómo funcionan estos bonos: si alguien compra un seguro por el incendio del coche de su vecino, hará todo lo posible para que ese coche se incendie.

La enésima “santa alianza”

En el contexto de la crisis actual del capitalismo y con el pretexto de la deuda pública, se ha creado por lo tanto una alianza entre el capital local e internacional. Lo que se pretende es profundizar el proceso neoliberal, que las luchas de la clase trabajadora habían frenado en gran parte, en una escala jamás vista en un país occidental. Y para eso, el Gobierno socialdemócrata griego utiliza el FMI como cobertura ideológica, un mal que se nos impone desde fuera, al que no podemos reaccionar.

Por supuesto, las medidas impuestas no apuntan al aumento de los ingresos mediante un sistema de recaudación fiscal más progresivo, ni a una mejora de la eficiencia del Estado para enfrentar la evasión fiscal o para recaudar todo lo debido. Ni siquiera a la disminución de los gastos militares. De hecho, como denuncia el eurodiputado francés Daniel Cohn-Bendit, en algunos casos la ayuda está condicionada a la compra de más armamento.

Lo que se exige a Grecia, el cuarto país más pobre de Europa, es privatizar todo lo que queda en manos del Estado, recortar los gastos en los ya desmantelados sectores de la salud y la educación y rebajar los sueldos de las capas más débiles. Y es revelador que los asalariados que se verán menos afectados por los ajustes de la ‘troica’ formada por UE, Banco Mundial y FMI son los de los cuerpos de seguridad.

Sobra decir que los gobiernos que prestarán dinero a Grecia se beneficiarán de los intereses, que se han fijado entre el 5 y el 6%. Alemania tendrá en tres años beneficios por más de 900 millones y el Estado español espera obtener varios cientos de millones, como expuso el vicepresidente del Gobierno, Manuel Chaves.

Para concluir, con este préstamo no se pretende reactivar la economía griega, sino garantizar que el Estado siga pagando a sus acreedores, al menos durante unos años. Y, de paso, aplicar un proceso que llevará a la mayor transferencia de riqueza hacia las rentas más altas después de la Segunda Guerra Mundial. Es obvio que en este momento Grecia sirve de laboratorio, a nivel europeo, en el que se estudian los límites de la tolerancia económica y social de la clase trabajadora. De su respuesta dependerán muchas cosas.

OCHO MESES DE GOBIERNO SOCIALISTA

Por Ilias Ziogas

OCTUBRE DE 2009
Tras cinco años de Gobierno de Nueva Democracia, los ‘socialistas’ del PASOK regresaron al poder, ya que Papandreou, su líder, se oponía con fuerza a las medidas de austeridad que proponía la derecha: “Hay dinero”, insistía.

ENERO DE 2010
La presión de los mercados financieros y la UE para que en Grecia se adoptaran medidas restrictivas, alcanzaba elevados niveles. El 2 de febrero, se conocía que los salarios del sector público se congelarían. Desde entonces, los anuncios de medidas “urgentes y especiales” no han cesado.

24 DE FEBRERO 2010
Primera huelga general. “No vamos a pagar su crisis”, fue el grito que unió a 25.000 personas en Atenas. Tras la jornada de lucha, los sindicatos afines al PASOK se vieron obligados a convocar nuevas protestas.

3 DE MARZO 2010
Se conocieron nuevas medidas fiscales: la congelación de los salarios públicos y se añadió el aumento del IVA y de otros impuestos indirectos (gasolina, tabaco, bebidas alcohólicas).

11 DE MARZO 2010
Segunda huelga general. Más de 50.000 manifestantes recorrieron Atenas y decenas de miles más las calles de otras ciudades. Días antes, 10.000 personas intentaron impedir la aprobación de las nuevas medidas económicas.

23 DE ABRIL DE 2010
En un encuentro en la sede del Fondo Monetario Internacional (FMI), ministros de finanzas y dirigentes de bancos centrales del G20 anunciaron que Grecia no podía pedir más préstamos a los mercados financieros, y que iba a recurrir al “rescate” ya preparado por la UE y el FMI.

2 DE MAYO DE 2010
Se dieron a conocer los detalles del plan de ajuste que acompañaba al ‘rescate’. Entre otros, una nueva subida de impuestos indirectos, flexibilización del mercado laboral o la reforma del sistema de pensiones.

5 DE MAYO DE 2010
Tercera huelga general. Un día antes de la aprobación en el Parlamento del plan de ajuste, 200.000 personas recorrieron las calles de Atenas contra las medidas impuestas por el FMI y la UE.

http://www.diagonalperiodico.net/mitos-en-torno-al-hundimiento-de.html

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