Por qué tenemos que ir a la Huelga General… y más allá / Foro Social de Almería

Posted on 2010/09/25

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El Foro Social de Almería apoya la Huelga General del 29 de Septiembre y promueve una actitud general de movilización de los trabajadores como única vía para hacer frente al acoso patronal

El diario The Economist lo declaraba sin tapujos en uno de sus reportajes sobre la economía española hace dos años: “El gobierno español debe aprovechar la oportunidad que ofrece la crisis económica para acabar con la ARISTOCRACIA LABORAL”. Por “aristocracia laboral” entendía este vocero del capitalismo internacional al 40% de trabajadores españoles que aún tenía el nivel de salarios que se alcanzó en el periodo de luchas obreras de los años 70 y 80. Tras un breve periodo de titubeo, el gobierno ha decidido “hacer los deberes”. Nos dicen que hay que recortar los derechos sociales para salir de la Crisis. Que los asalariados tenemos que apretarnos el cinturón, hasta casi estrangularnos,… para salir de la Crisis. Se toman medidas contra los parados, contra los inmigrantes,… como si ellos tuvieran la culpa de la crisis. ¡Pero que buen argumento es la crisis para borrar todos los derechos sociales que se ganaron con décadas de luchas, huelgas y movilizaciones!

Las Causas de la crisis

La entrada en el Euro sustrajo al Banco de España y al Gobierno la posibilidad de regular la política monetaria. Desde casi el principio nos encontramos con una inflación por encima de los tipos de interés. Endeudarse era tan barato y tan sencillo que había que lanzarse a una carrera sin freno a la compra del coche, de la casa,… Los empresarios en lugar de invertir en tecnología para incrementar la productividad del trabajo, contrabatan mano de obra semi esclava, y se embarcaban en negocios especulativos, esencialmente en el sector inmobiliario. El consumo interno, basado en el crédito fácil y barato tiraba de la economía.

El consumo interno no podrá tirar de la economía en muchos años

Pero la capacidad de endeudamiento de las familias no es infinita. Millones de personas se gastaron en esos años sus lo que iban a ganar en la próxima década,… y tal vez más. El consumo interno no puede tirar ahora de la economía. Ni lo podrá hacer durante mucho tiempo. Y menos con una tasa de paro y una incertidumbre en el empleo que invita poco a hacer proyectos de futuro.

Nuestra capacidad exportadora ha quedado muy dañada

Para exportar hay que ser competitivo. La pasada década y su crecimiento especulativo nos ha dejado como herencia un tejido empresarial tecnológicamente obsoleto y con una mano de obra de las menos cualificada de Europa. Nuestra producción industrial no puede competir con la de otros países desarrollados de Europa, que han aprovechado estos años para dar un salto cualitativo. Además, la deslocalización de los grandes centros industriales hacia países emergentes es una realidad imparable. La mano de obra barata ya no es relevante. En ese terreno no podemos competir con China o la India.

Nuestra industria turística ha quedado tocada

En esta última década hemos matado a la gallina de los huevos de oro. Convertir nuestras costas en hormigueros de cemento está pasando y pasará factura durante muchos años a nuestra industria turística. España se ha devaluado como destino vacacional. Si se mantiene la facturación es gracias a una bajada generalizada de precios en el sector (Más turistas que se gastan menos). Lejos queda el tan cacareado objetivo de hacer de España un destino “de calidad”. Pero la opción de competir en precio tiene en las actuales circunstancias un escaso margen de maniobra. Ya no contamos con el control monetario que antaño nos permitía hacer una devaluación de la peseta que nos convirtiese en un destino barato de un día para otro.

La crisis se ha convertido en una OPORTUNIDAD para limar los derechos de los asalariados

Tenemos crisis para rato. Pero siguiendo la máxima de la mercadotecnia de ver “las oportunidades que se generan en los tiempos difíciles”, los capitalistas han visto en la crisis la oportunidad de acabar con derechos sociales y laborales de las personas.

Y para ello nos engañan por todos los medios. Diciéndonos que la reforma laboral es imprescindible para salir de la crisis (nadie sabe porqué). Diciéndonos que elevar la edad de jubilación es el único camino para evitar la quiebra del sistema público de pensiones (con 4 millones de parados, y un 60% de tasa de paro juvenil). Diciéndonos que hay que hay que bajar el déficit público (eliminando la inversión en servicios sociales e infraestructuras, mientras se sigue dando subvenciones multimillonarias a los bancos y a las empresas).

Los que nos robaron a manos llenas con negocios especulativos, ven en la crisis que ellos provocaron la oportunidad de saquear también las financias públicas “rebañando el plato” de los derechos sociales, y preparando el terreno a una bajada crónica de los salarios en el futuro, creando una situación de indefensión de los trabajadores que les impida estructurar en adelante ningún tipo de defensa contra las situaciones extremas de explotación.

Ninguna medida de las que están tomando, con un consenso casi absoluto de los políticos afectos al sistema capitalista, sacará a la economía española de su actual atonía. Pero si que dejará a los trabajadores en una situación de indefensión y precariedad sin precedentes.

Porque los trabajadores no han reaccionado antes

Las reformas laborales llevadas a cabo durante los años 90 dejaron muy tocada la capacidad de respuesta y organización de los trabajadores en las empresas. Un obrero contestatario acababa siendo obrero en paro.

Los sindicatos se han convertido en organizadoras de servicios, una suerte de ONGs dedicadas a prestar servicios de formación y asesoramiento a los trabajadores, pero cuyo musculo impulsor de las luchas obreras se ha atrofiado por la inactividad.

Y si la lucha en el frente laboral había prácticamente desaparecido, en el ámbito político no ha corrido mejor suerte. Las direcciones burocráticas de los sindicatos han vivido un idilio de 6 años con el gobierno, creando en los trabajadores la ilusión de que se trataba del gobierno que mejor podía defender sus intereses. “El gobierno más favorable a los intereses de los asalariados que ha tenido la España democrática”. Ahora, cuando llaman a la Huega General contra ese gobierno, los 6 años de “hermanamiento” van a pasar factura. Muchos verán en ella una baza para la oposición de derecha extrema encarnada en el Partido Popular.

Porque tenemos que movilizarnos para que la Huelga General sea un éxito

Los capitalistas y sus representantes políticos solo hacen concesiones cuando sienten peligrar su sistema de dominación. En estos momentos quieren llegar más lejos en la eliminación de los derechos laborales y sociales porque están convencidos de la debilidad de las organizaciones obreras y de la escasa capacidad de respuesta de la clase trabajadora ante una agresión como la que se está llevando a cabo con la Reforma Laboral.

En el Foro Social de Almería estamos convencidos de que la liberación de la clase obrera ha de ser obra de la propia clase trabajadora. Nadie va a venir a salvarnos. En la medida en que seamos capaces de movilizarnos y organizarnos para la lucha seremos capaces mantener y recuperar nuestros derechos sociales. Pero sobre todo, el triunfo en la lucha nos hará recuperar la confianza en que otro mundo es posible, y en que el sistema de explotación capitalista no es inevitable e invencible.

Si la huelga general es un triunfo, supondrá un paso en la recuperación de la confianza de los trabajadores en su capacidad de cambiar las cosas mediante la organización y la lucha. Si la Huelga General fracasa será un nuevo paso atrás y una pérdida de confianza aún mayor. El fatalismo impregnará aún más al conjunto de los asalariados, y los explotadores y sus lacayos políticos prepararán nuevos ataques a las condiciones de vida de la gran mayoría de la población.

No podemos dejar pasar esta oportunidad. Por muy críticos que seamos con la actitud pusilánime de las direcciones de los sindicatos mayoritarios, tenemos que poner toda la carne en el asador para que la Huelga General sea un éxito. Pero no el éxito cosmético que quieren las direcciones sindicales, sino un éxito de organización y combatividad que devuelva la confianza a los trabajadores y meta el miedo en el cuerpo a los que quieren ir más lejos en la eliminación de derechos sociales de la población, porque creen que la clase obrera está totalmente derrotada.

Llamamos a todos los trabajadores y trabajadoras no solo a ir a la huelga, sino a integrarse en los piquetes y formar parte de las movilizaciones de todo tipo que se lleven a cabo ese día. La organización, la movilización y la lucha son el único camino posible para recuperar nuestros derechos sociales.

http://fsalmeria.org/