SYRIZA se inscribe como partido: Frente Social unificado SYRIZA / Pedro A. García Bilbao

Posted on 2012/05/24

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SYRIZA es una coalición de 12 partidos y movimientos sociales griegos. Estar situado a la izquierda del partido socialista griego —el PASOK— es algo tan fácil que constatar eso, por sí solo, no es decir mucho.

Pero SYRIZA y su posición de rechazo a los designios de la troika neoliberal dominante en Europa se ha convertido en algo muy importante. Los partidos sistémicos, los que encarnan el poder dominante, se han hundido electoralmente y SYRIZA se perfila como ganador en las elecciones de junio próximo. SYRIZA sería, caso de poder reunir los apoyps suficientes, la primera fuerza política a la izquierda de un partido socialista «sistémico» en poder formar gobierno, un gobierno que tendría como mandato ciudadano decir no, un no a la actual situación que está destruyendo Grecia y sacrificando a su pueblo. Si gana ganará con ese mandato.

Si triunfa y forma gobierno y se pliega al poder dominante en Europa, traicionará a su pueblo y también a todos los europeos que desean un cambio- Necesitamos a Grecia, si triunfan las fuerzas democráticas en Grecia —por muy moderados que sean los de SYRIZA— podría ser el inicio de una fase en esta lucha, no ya en Grecia sino en toda Europa Todas las miradas están puestas ahora en el pueblo griego. Si se sacuden las cadenas cambiaran las cosas. Son momentos difíciles.

SYRIZA es una coalición, no un partido. pasó de tener una modesta representación a obtener 51 diputados y a quedar a dos puntos de ganar las elecciones pasadas. Es seguro que recibió presiones de todo tipo para entrar en un nuevo gobierno de coalición: una cooptación en toda regla. No aceptó. Supo decir no.

Decir no, es fundamental en política cuando se defienden valores claros. En 9 días las consultas para formar gobierno dieron como resultado que las elecciones deberían repetirse. Las fuerzas sistémicas —PASOK y ND, como PSOE y PP en España— se encuentran en relativa fuera de juego pero siguen disponiendo de amplios recursos de poder; dinero, por ejemplo: recibieron amplios créditos a fondo perdido a cuenta de los resultados electorales futuros —aunque luego esos resultados cayeron espectacularmente—, y en un escenario de brutal necesidad y falta de medios, sus maquinarias siguen funcionando.

El sistema electoral griego actual prima a los ganadores y atomiza a la oposición. Concede 50 diputados extra al partido ganador y reparte proporcionalmente el resto de los escaños a los que obtengan un mínimo del 3% en el conjunto del país. Este sistema puede volverse de nuevo contra los que lo crearon.

Si SYRIZA gana, aunque sea por un 1% de diferencia, las elecciones, recibiría esos 50 diputados; entra dentro de las posibilidades políticas un gobierno de SYRIZA, sea en solitario, en coalición con otras fuerzas de izquierda y, tal vez, con un apoyo externo del KKE; un escenario posible sería el de un gobierno minoritario en el que los partidos sistémicos por un lado, o el KK, por el otro tendrían la posibilidad de orientar decisiones clave externamente.

SYRIZA se acaba de inscribir como partido. Lo ha hecho de urgencia, estos días. Se han inscrito como Frente social unificado SYRIZA. Su objetivo es poder acceder a la bonificación de los 50 diputados, pues su condición de coalición les hubiera impedido obtenerla. Están adaptándose a las reglas del sistema. Una medida inteligente; la clave será saber si adaptan también sus objetivos de izquierda a otros «más sistémicos», o si mantienen su programa. El KKE, cuya fuerza política se basa en un potente movimiento social y sindical organizado, desconfía de SYRIZA, pero se mantiene expectante. Con unos apoyos electorales en torno al 9% —muy estables, lo que en el contexto griego es prueba de base social firme— el KKE puede llegar a encontrarse en una posición de gran influencia en el caso de un gobierno minoritario de SYRIZA.

Pero no estamos hablando de aritméticas políticas o electorales. La dramática situación social en Grecia exige respuestas. SYRIZA representa una posibilidad de hacer las cosas de otra manera y al servicio de la mayoría de la población. Ese es el verdadero reto. Pronto sabremos qué ocurre. ¿Seguirán el ejemplo de IU en Andalucía —la línea Valderas—, o estarán a la altura de lo que se espera de ellos?