¿25 S? El día de la toma de los Leones. Acción republicana ante las Cortes. Quedó escrito «Abajo el Régimen» y ondeó la Tricolor / Pedro A. García Bilbao

Posted on 2012/09/25

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¿25S? Los republicanos llegaron antes… y digo republicanos porque su acción lo fue.  Seguro que no eran sólo republicanos, que había entre ellos sensibilidades diversas. Es igual. Lo que define las acciones es la práctica, lo que se hace, no lo que se dice. Eran jóvenes, universitarios, enseñanzas medias, parados, forjados en lo que hay, con los discursos de lo que hay, pero aquí hubo algo más; estaba la tricolor y estaba el concepto de régimen como algo a batir. Y eso es algo más.

Fue el día 16 de noviembre de 2011 y no se anunció previamente en los medios y a la policía. Por eso fue posible.

Fue un estallido, un salto, fue irrefrenable, sobrepasó a los policías de retén aquella noche ante las Cortes. No, no fue el 25S el primero en osar manifestarse ante el parlamento. Se hizo muchas veces, pero el 16 de noviembre de 2011 se fue un paso más allá simbólicamente y no tan simbólicamente, pues intervinieron cientos de personas, hubo cargas y detenidos pero, sobre todo, se enarboló —puño en alto— la bandera de la República en la columnata de las Cortes junto a los leones. Fue rápido, audaz, directo. Los jóvenes dijeron en la calle y plasmaron en sus muros lo que nadie tiene la voluntad de exigir dentro: «Abajo el Régimen», escribieron en el muro de la escalinata mientras ondeaba la bandera.

Había terminado una manifestación de la enseñanza pública. Una más. Docentes y alumnos marcharon por las calles de Madrid. Fue muy grande, muy intensa, la recordaran todos los que fueron. Ya casi había acabado y la noche estaba entrando. Supuestamente de retirada, grupos de gente iban hacia Cibeles para retornar a casa; pero no todos. Sin avisar a nadie, sin proclamarlo en la prensa, sin alertar a la policía ni a la delegación del gobierno, discretamente, con una mezcla de audacia, improvisación e ideas claras, varios cientos de muchachas y muchachos subieron por San Jerónimo. Eran como tantos otros miles de jóvenes que a juicio de los poderes establecidos supuestamente estaban al margen del valor de ciertos símbolos, les minusvaloraron, se les despreció, bajo sus cascos la sección de policía de guardia pensaron que eran parte de la masa inconsciente e inocua con la que tratan todos los días. Creyeron que eran ganado pastoreable y pastoreado como los miles de manitas agitadas que se habían visto en las Plazas meses atrás. Y es muy posible que aquellas manos que hoy portaban banderas y sprays se hubieran agitado también…, pero aquellos jóvenes sabían que algunas luchas habían empezado mucho antes y que hay símbolos muy fuertes, muy potentes y que bien empleados, en el sitio y momento adecuado son capaces de mostrar al mundo que las cosas pueden ser de otra manera. Aquella noche de noviembre, la monarquía de Juan Carlos de Borbón envejeció mil años.

Formaban un nube que subió por la Carrera de San Jerónimo desde Neptuno. Justo a la altura del Hotel Palace, dejaron de ser una alegre algarabía que regresaba a casa, para convertirse en un grupo de ciudadanos —estos sí— dispuestos a jugársela. Echaron a correr en masa, entre el estupor del puñado de guardias, les desbordaron muy fácilmente. los policías quedaron como piedras en medio de un torrente, rodeados, sumergidos, impotentes para detener la corriente. Una primera ola subió las escaleras y proclamó su triunfo en la columnata y junto a los leones, atrajeron toda la atención; les dio tiempo a llenar la escalinata y gritar por el éxito. Decenas y decenas de teléfonos grabaron la escena y tomaron fotos e imagen, la bandera tricolor ondeo al aire; la imagen está ahí. Han acallado la acción , la han borrado de la historia, pero está ahí, ocurrió. La foto está siendo usada para ilustrar propuestas vacías e inocuas, pero da igual, se explica por sí sola, no es digerible por mucho que lo pretendan: siempre habrá alguien que pregunte ¿qué pasó? ¿quienes eran? ¿qué significa esa bandera? ¿cuando ocurrió eso? Y hay una respuesta sencilla: fue algo a lo que este régimen tiene miedo. Miedo a que se repita. Miedo a que no sean cientos, sino a que sean cientos de miles los que enarbolen esa bandera camino de las Cortes y a que ese grito se oiga dentro de las Cortes: ¡abajo el Régimen! ¡Viva la República! recuperemos nuestra legalidad republicana perdida y construyamos un futuro donde brille la fraternidad, donde el bien común sea prioritario, en el que el Borbón y su Corte de banqueros corruptos sean enfrentados a sus responsabilidades ante el pueblo —este uso sí es aceptable—.

La reacción policial fue inmediata. Sonaron los silbatos y las llamadas por radio alertaron a las dotaciones de guardia, sonó todo lo que tenía que sonar y acudió la fuerza disponible al completo, corrían, se agruparon y cargaron directamente sin formar una línea. Las escaleras debían ser despejadas, la multitud dispersa. La ocupación, sí, sres, la ocupación de las Cortes, de su fachada simbólica con los leones y columnas, se había logrado y la fuerza no podía consentirlo. La policía actuó para «recuperarla». Cargaron como en un abordaje pirata, dispersos y con las armas en la boca. La violencia sólo entraba en los planes de la policía y ante los golpes y la fuerza los jóvenes echaron a correr. Pero las cosas no habían consistido sólo en eso. Simultáneamente a la acción en la escalinata, en la peana de las escaleras, en el muro lateral inferior, la masa de gente formó una pantalla y amparados por las otras acciones y la oscuridad que caía, salieron los sprays de pintura. «Abajo el régimen», quedo escrito en la pared de las Cortes, al lado mismo del lugar en el que los guardias civiles golpistas pactaron su impunidad en el llamado «pacto del capó» el 24 de febrero de 1981. Pero el que unos jóvenes subieran unas escaleras y alzaran una bandera es mucho más garve para este estado que el que cientos de militares armados secuestren a las Cortes y al Gobierno. Aquellos guardias salieron por las ventanas con sus armas y con sus armas marcharon a casa impunes. Los jóvenes tuvieron que correr ante los golpes, los guardias —viseras bajadas, porras y pistolas, la tensión en su gesto, los cuerpos enervados— despejaron la zona para comprobar humillados que unos jóvenes decididos habían dejado un grito mudo —este sí vale—, en la pared de las Cortes: «Abajo el régimen».

Hubo carreras desesperadas hacia Neptuno y el Palace, hubo caídas y golpes, tan rápido como empezó acabo todo. Hubo seis detenidos nos dice la prensa y la policía; los policías de paisano camuflados se arrojaron a por los que creyeron que habían actuado de forma más decidida. No sabemos nada de ellos. No se les entrevistó. No montaron un bloq, no les dieron un curso de uso de redes sociales para montar revoluciones de colores de esos que montaba DRY antes del 15m con manuales «globalistas». No se les esperó con cámaras a la salida de comisaría. No hubo un publirreportaje de su detención ni se emitió en los telediarios. Estamos seguros de que están ahí, en alguna parte. Luchando. Quizá hasta en las acciones de hoy o de mañana. No hubo portadas en Público para ellos, ni ABC alarmados ni La Razón vociferante. Los seis detenidos podrían haber sido cualquiera, éramos todos, pues todos los que luchan se sienten reflejados en los que marcan el camino y nos llevan a preguntarnos si estaríamos dispuestos a pagar qué precio.

Para la prensa, para los promotores de ocupaciones diversas, para los que creen que la izquierda y la República son cosa del pasado y que la lucha de clases ya no existe todo aquello fue como si no hubiera existido nunca.

Pero el poder tiene claro lo de los símbolos y lo de las acciones que sí lo pueden erosionar. Las Cortes reforzaron sus vallas y las dotaciones de policía permanentes se triplicaron. Y curiosamente, la siguiente cita de ocupación al Congreso se realizó en alto y haciéndola pública meses antes. Una generosa polémica ha acompañado la cita del actual 25S y la ha inflado como un globo. Sin banderas republicanas ni gritos contra el régimen, por supuesto, sino un difuso discurso no se sabe qué. Un escenario perfecto para la provocación y la manipulación, en el que ya tenemos estrellas mediáticas en ascenso potencial. (1) Volveremos sobre esto.

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La pintada en el Congreso: ‘Abajo el régimen’

Diariocrítico/Agencias 18/11/2011

La Policía Nacional ha detenido a seis manifestantes que, tras la marcha educativa convocada este jueves en el centro de Madrid, han realizado pintadas en la puerta y en uno de los leones que custodian el edificio del Congreso de los Diputados, según han informado fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Los arrestados están acusados de un delito de resistencia y desobediencia a la autoridad y probablemente se enfrentarán también a una falta o delito de daños por los destrozos causados en el edificio de la Cámara Baja. Dos agentes han resultado heridos en el muslo y en el tobillo por el lanzamiento de piedras de un grupo de manifestantes.

Según el relato policial, un grupo de jóvenes se dirigió al Congreso tras la marcha educativa y varias personas lograron saltar las vallas protectoras de seguridad y subir las escaleras del edificio y realizar dos pintadas en el mismo. Parece ser que los seis detenidos pertenecen al 15-M y al movimiento antiglobalización

Los arrestados realizaron una pintada con spray en uno de los leones, donde escribieron con letras rojas ‘Abajo el Régimen’, así como en una puerta metálica de acceso al Congreso, donde escribieron un punto, una raya y un punto.

Los agentes de Policía advirtieron en varias ocasiones a los jóvenes que no podían acceder al Congreso y les pidieron que depusieran su actitud. Ante la negativa recibida, los policías finalmente procedieron a su detención, aunque no se produjo ninguna carga policial.

Por su parte, otro grupo de jóvenes se ha subido a los andamios del edificio del Tío Pepe, en el kilómetro 0, para colgar una gran pancarta a favor de los servicios públicos como derechos y no como “negocios”. En este caso no se han producido incidentes.
Noticias en prensa sobre la acción en noviembre de 2011 ante las Cortes

La pintada en el Congreso: ‘Abajo el régimen’

Diario crítico/Agencias 18/11/2011
La Policía Nacional ha detenido a seis manifestantes que, tras la marcha educativa convocada este jueves en el centro de Madrid, han realizado pintadas en la puerta y en uno de los leones que custodian el edificio del Congreso de los Diputados, según han informado fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Los arrestados están acusados de un delito de resistencia y desobediencia a la autoridad y probablemente se enfrentarán también a una falta o delito de daños por los destrozos causados en el edificio de la Cámara Baja. Dos agentes han resultado heridos en el muslo y en el tobillo por el lanzamiento de piedras de un grupo de manifestantes.

Según el relato policial, un grupo de jóvenes se dirigió al Congreso tras la marcha educativa y varias personas lograron saltar las vallas protectoras de seguridad y subir las escaleras del edificio y realizar dos pintadas en el mismo. Parece ser que los seis detenidos pertenecen al 15-M y al movimiento antiglobalización

Los arrestados realizaron una pintada con spray en uno de los leones, donde escribieron con letras rojas ‘Abajo el Régimen’, así como en una puerta metálica de acceso al Congreso, donde escribieron un punto, una raya y un punto.

Los agentes de Policía advirtieron en varias ocasiones a los jóvenes que no podían acceder al Congreso y les pidieron que depusieran su actitud. Ante la negativa recibida, los policías finalmente procedieron a su detención, aunque no se produjo ninguna carga policial.

Por su parte, otro grupo de jóvenes se ha subido a los andamios del edificio del Tío Pepe, en el kilómetro 0, para colgar una gran pancarta a favor de los servicios públicos como derechos y no como “negocios”. En este caso no se han producido incidentes.

PROTESTA | Tomaron ‘los leones’ con una bandera republicana

Seis detenidos tras la ‘toma’ estudiantil del Congreso de los Diputados

Los manifestantes 'toman' el Congreso. (Jose Luis Cuesta)Los manifestantes ‘toman’ el Congreso. (Jose Luis Cuesta)
  • Dos policías han resultado heridos leves durante la intervención
  • Los manifestantes eran principalmente estudiantes universitarios
  • Según la Policía, también había varios grupos de antisistema

Marta Belver | Roberto Bécares | Madrid

Agentes antidisturbios han cargado este jueves contra los manifestantes que protestaban contra los recortes educativos frente al Congreso de los Diputados.

Di LolliDi Lolli

En el grupo se encontraban estudiantes universitarios, que finalizaban su jornada de movilizaciones y manifestantes que habían participado en la marcha contra el “tijeretazo” de Esperanza Aguirre a la Educación. Además,había varios grupos antisistema, según fuentes policiales.

En un momento dado, varios de los manifestantes se han saltado el cordón policial y se han colocado en las escaleras de las Cortes ondeando una bandera republicana.

Uno de ellos ha realizado una pintada debajo de uno de los leones en la que se puede leer ‘Abajo el régimen’. Otro ha hecho otra pintada en una puerta metálica de acceso al Congreso, donde ha dibujado un punto, una raya y un punto.

Pese a las reiteradas peticiones de los agentes de seguridad a que abandonaran las escaleras, éstos no lo han hecho y la Policía se ha visto obligada a actuar.

Al menos seis personas han sido detenidas, según ha informado la Jefatura superior de Policía de Madrid.

Los arrestados están acusados de un delito de resistencia y desobediencia a la autoridad, además de un posible delito de daños.

Dos policías han resultado heridos leves en la intervención. Uno presentaba un esguince y el otro había recibido una pedrada en la pierna.

La ‘toma’ del Congreso se ha producido después de una jornada de manifestaciones en la ciudad contra los recortes educativos. Tanto de la ‘marea verde’, que protestaba contra el “tijeretazo” de Esperanza Aguirre, como de los estudiantes universitarios dentro de una jornada de movilizaciones que se han llevado a cabo en toda Europa.

La Policía detiene a uno de los manifestantes. (José Luis Cuesta)La Policía detiene a uno de los manifestantes. (José Luis Cuesta)