Conceptos republicanos básicos: sociedad civil y política y república burguesa vs. republicana / Pedro A. García Bilbao

Posted on 2012/10/03

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Una cuestión básica en el republicanismo es que sólo existe una república de verdad cuando no hay diferencia de fondo entre un político y un ciudadano, todos los ciudadanos, actuando en tanto que tales son políticos… Cuando participas, actuas, hablas, escribes, cuando haces tu trabajo bien y exiges a los demás que defiendan el bien común, cuando das ejemplo con tu proceder, cuando haces eso, actúas políticamente. El político no es más que un ciudadano ejerciendo tareas de gestión o representación de sus iguales. Y no importa cómo piense, sólo su conducta. En realidad no existe nada llamado «clase política», lo que sí existe —y genera muchos problemas— es la «política al servicio de una clase».

La política al servicio de la clase trabajadora no es simétrica a la que se pone al servicio de la burguesía —los ricos y poderosos por su dinero, propiedades o influencias—, pues cuando la política se pone al servicio de los trabajadores lo que hace es defender el bien común, si lo hace como debe, respetando los principios de igualdad, libertad y fraternidad, algo imposible si se pretende apoyar a una minoría que los rechaza por principio.

El «ciudadanismo» del que ahora hablan algunos no tiene nada que ver con esto. Es un puro engaño neoliberal. Hablar de ciudadanos sin ponerlo en conexión con su raíz jacobina-republicana pone de manifiesto siempre una manipulación postmoderna y reaccionaria. 

En el republicanismo la sociedad civil y la sociedad política son la misma cosa. Los que separan la política de la sociedad son los neoliberales o su avatar, el globalismo 15memo y las occupy varías.

Cuando los neoliberales hablan de sociedad civil en realidad se refieren a las empresas y a los privilegios de los ricos y propietarios…, temen a la República, porque la República se basa en la IGUALDAD de los ciudadanos políticamente hablando, garantizando la República que tu, por no tener dinero, no tengas menos derecho a la educación, la justicia, la salud o a expresarte y comunicarte libremente, o a participar en las decisiones políticas.

El globalismo, con su falso lenguaje apela al pueblo y a los ciudadanos y denuncia a la «clase política», pero no incluye en su discurso ni una condena seria al sistema económico capitalista, sus modos de producción y dominación —física, económica, cultural— y, sobre todo, erosiona y desgasta sin ofrecer alternativas políticas, es decir, le abre paso al anarco capitalismo an.cap, a la par que disuelve los valores de la izquierda y la capacidad de las masas para ponerle nombre al peligro.La República es la garantía de la libertad y de la igualdad, y se alimenta de la fraternidad. Por eso odian a la República y al Republicanismo los liberales y los reaccionarios. Por eso el republicanismo es la abuela de todo el pensamiento de izquierda (y la cosa está tan mal que o le pedimos a la abuela que venga de nuevo con la guillotina —es una expresión simbólica ;-D — o la cosa irá a peor).

II

Devolvamos a las palabras su sentido. Una república burguesa es aquella en la que sólo el dinero y la propiedad garantizan el ejercicio pleno de la ciudadanía y los derechos humanos básicos (salud, educación, expresión)… El estado del bienestar aminoró esa dinámica y permitió que surgiera una clase media de origen obrero a través de un aumento de salarios y a la existencia de derechos sociales gracias a muchas luchas y a la existencia de la URSS…, pero esa clase media nunca fue una burguesia verdadera, pues siempre dependió de su trabajo y su salario para poder mantenerse; hoy, cuando pierden su trabajo millones de personas, o los salarios son reducidos brutalmente, y se destruye el acceso a la salud pública, la educación y las pensiones públicas, y descubren horrorizados que en realidad no eran «burgueses», sino simplemente trabajadores asalariados, no faltando quienes siguen obstinados en no reconocerse como lo que son, obreros de cuello blanco; años de fantasías quedan derrumbados de golpe ante la cruda realidad de la lucha de clases emprendida por los poderosos.

Los neoliberales temen incluso a las repúblicas burguesas porque saben que la ilusión de la democracia puede llevar a algunos políticos a actuar demagógicamente —eso es como lo califica el PP— y prometer al pueblo, a los ciudadanos sencillos, sin dineros o propiedades, mejoras sociales y más libertad y derechos. Lo dicen en la radio y la tv, la educación pública universal es «demagógica», pues no es justo que los pobres —los que no se lo pueden permitir por sí mismos—, estudien aprovechándose del dinero de los ricos, los empresarios y los emprendedores. A este extremo estamos llegando, el PP expresa en público su odio de clase, su clasismo extremo y su voluntad de construir una sociedad basada en las diferencias más grandes, la explotación, la ignorancia y la miseria para milones, sin otra política de contención que la violencia y la represión, y todavía la izquierda parlamentaria y las cúpulas sindicales no se atreven a hablar de la lucha de clases. ¿a qué esperan?Los neoliberales desprecian profundamente la democracia y odian a la República y todo lo que implica.

El plan neoliberal en marcha busca por eso privatizarlo todo, el estado, la policia, el ejército, las cárceles, la justicia, todo en manos privadas, de los ricos y poderosos, de las grandes empresas. Gracias al poder de su dinero, propiedades e influencias controlan ahora el estado y lo están convirtiendo en una abierta dictadura de clase, la dictadura sobre el pueblo, sobre los trabajadores. La destrucción de los servicios públicos es sólo el comienzo. A esta gente les sobra todo. Nos quiere de rodillas. Aislados, ignorantes, prisioneros, en la miseria. Literalmente. Es por todo esto que cuando hablamos de república democrática de trabajadores (articulo 1 de la constitución de 1931), hablamos de verdadero republicanismo, de derechos humanos, de respeto profundo a la dignidad humana, de defensa a ultranza de la Igualdad politica, de la libertad plena y de la fraternidad que es como las sociedades republicanas se mantienen unidas, solidarias y de donde extraen su sistema de valores. Por eso nos odian los liberales y los capitalistas, porque odian la libertad y al género humano. Por eso la Internacional hablaba del género humano….

En estos dias de penumbra que vivimos, en los que parece que estamos abocados a la oscuridad por siglos, la República universal, internacionalista, es la única esperanza. Pensar global, actuar local, dicen algunos de forma vacía, pues bien, llenemos eso de contenido, luchemos por la República aquí y ahora, por la República española, la vasca, la catalana, por el que la portuguesa y la francesa lo sean de verdad y no dejemos que el poder del dinero ponga fronteras falsas entre los trabajadores.