Breves reflexiones republicanas sobre el proceso en Cataluña / Al Servicio de la República ASR

Posted on 2014/09/27

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I

La monarquía postfranquista poco ofrece a los españoles, sin Republica no hay posibilidad de esperanza compartida. Cataluña tiene pulso, España a Cospedal.

Vergüenza a todos aquellos que llamándose republicanos callan en este proceso catalán. la coordinación entre republicanos unitarios/federales y los republicanos catalanes es la clave para tumbar la régimen español actual. La no coordinación de estas luchas demuestra la verdadera situación de la lucha republicana en España, con la República sin nadie que la defienda con el valor y la determinación con la que se defiende el sobranismo catalán.

La situación sería otra si hubiera en Madrid presencia política republicana organizada, si hubiera una postura valiente, decidida, por la Republica federal, contra la impunidad franquista y por un programa social de ruptura con el neoliberalismo, se podrían coordinar todas estas luchas; pero no lo hay. No me sorprende nada de lo que pasa. La República no tiene apenas quien la defienda en las instituciones y en la calle; fue asesinada y asesinada sigue.

Cataluña quiere irse, al menos los que lo quieren lo dicen abiertamente, los supuestamente republicanos callan, separan las cosas, la única España que aparece es la de Cospedal…, es lógica la dinámica independentista. La España realmente existente apesta. Esta en una cuneta desde 1939 y lo que habla por ella es un horror. ¿Le extraña a alguien esta situación?

Companys es nuestro hermano. Le defendimos en Madrid, defendimos su nombre y su idea republicana de Catalunya, no olvidaré aquellos actos en el Ateneo en el junto a los compañeros de la Unidad Cívica por la República ( UCR ) expresamos nuestro amor por Cataluña y por el sueño de una República con iguales derechos para todos.

II

Valores y principios que deben regir la acción política republicana

voluntad de vencer, objetivos claros, generosidad política, firmeza en los principios, flexibilidad en las formas, confianza en las propias ideas, capacidad para comunicar con los demás…, no renunciar a la victoria y buscar el cuerpo a cuerpo con e adversario y no con los compañeros., lograr transmitir esperanza a los propios y dar mensajes claros a los contrarios, …, preservar el hilo rojo de la memoria, aprender de las experiencias de los que lucharon antes que nosotros, predicar con el ejemplo, expulsar a los cínicos, coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, saber escuchar a todos, aprender de los que luchan y saber orientar a los demás respetandoles…, acción política como sinónimo de acción ciudadana en defensa del bien común, responder siempre en público de lo realizado, no rehuir el debate, compromiso individual y acción colectiva.

Del Frente Popular y las necesarias alianzas

Construir la ideología, la estrategia, la capacidad táctica y los estilos de dirección con el objetivo de llegar a las masas es algo que se puede convertir en un fetiche capaz de anular todo debate, es sencillamente un camino a la nada. Es un peligro que hay que prevenir. El concepto de Unidad Popular por sí mismo no significa nada, su empleo de forma acrítica puede convertirse en un fetiche igualmente, y convertirse en un camino vacío. La unidad es precisa, es lo contrario de la división, pero ha de entenderse que la unidad implica un cierto grado de coincidencia, aunque sea instrumental, en la lucha por un objetivo común; si este objetivo es coincidente con nuestros valores, la unidad es una obligación, si la unidad nos aleja o traiciona nuestros valores no es unidad, es o puede ser un ejercicio de cinismo. Cualquier proceso de unidad debe poder ser defendido públicamente y no temer el debate, debe basarse en argumentos capaces de ser defendidos abiertamente y no rehuir la críticas, debe vencerlas para convencer: De esa forma, la unidad se extiende y suma.

Todo Frente depende de la identidad y proceder de quienes lo componen. Bien llevado y con fuerzas con una identidad y proceder claro, un Frente Amplio es un poderoso instrumento, La clave esta no obstante en que entre quienes lo compongan haya gente que sepa lo que quiere. La forma no resuelve por su sola el éxito. Se precisan dos cosas: una forma adecuada y una voluntad y actitud clara en quienes la adopten.

Uno de los problemas que tenemos —entre otros— es que pronunciar la palabra Frente Popular provoca vetos y exclusiones, rechazada por algunos de los actores sin los cuales la unidad no sería creíble; el debate público y el empleo del concepto es vetado debido a su carga política e histórica y el predominio del carrilismo en la Transición. Este simple hecho nos demuestra que, en realidad, las coincidencias a las que se puede aspirar son limitadas.

Una estructura de Frente (Amplio, Popular, como queramos llamarlo) es muy adecuada para lograr impacto electoral y político. Se percibe desde fuera su efectividad y potencial, a los propios les da confianza y responde a los deseos de unidad de muchos, a los ajenos les persuade de nuestra determinación; un FP puede surgir cuando hay situaciones de emergencia que no pueden esperar y la convicción de que las diferencias no son excusa para evitar la unidad y que las solas fuerzas no son suficientes para vencer.

El FP Es una forma que no exige coincidencia ideológica o monolitismo que ahogue o impida diferencias, no es preciso para un FP la coincidencia al 100% ni mucho menos. Se precisan acuerdos de mínimos en temas BASICOS, unos objetivos sencillos y claros —lo más importante—, y nada de vetos a grupos o personas que acepten y respeten los acuerdos. Con una estructura así el que unos hagan primarias y otros no es relevante, pues cada grupo propone sus candidatos libremente y las listas se hacen con las propuestas de cada grupo. Es la forma histórica del Frente Popular.

Un FP no es una «suma aritmética» de votos; a veces la suma de siglas resta a todos los participantes, otras multiplica: un FP desea multiplicar sumando a los propios a aquellos que buscan una salida y no la encuentran.

En modo alguno un FP es una suma aritmética de nada. Es algo cualitativo que transmite un mensaje a propios y ajenos. El mensaje de que existe una clara voluntad de victoria entre grupos y personas que siendo distintos se unen para lograr unos objetivos concretos y claros que todos ellos ven como importantes, respetando esa alianza la identidad de todos. Lo que le da la condición de Popular es que los componentes y los objetivos son propios del pueblo y los trabajadores desde una perspectiva de clase y democrática. El FP es una FORMA de alianza, y es atemporal. El del 36 correspondía a un contexto concreto, hoy el contexto es muy diferente, pero la FORMA de alianza es válida.

  • Hay muchas formas de articular alianzas: se debe aclarar que es una cosa y otra, estudiar y aprender.
  • Una alianza electoral puede ser un acuerdo puntual para unas elecciones.
  • Una candidatura unitaria es una candidatura compuesta por personas o grupos con un protocolo de acuerdo que rige las conductas a seguir antes, durante y después.
  • Una «unidad» en torno a un partido bajo su amparo hegemónico y siglas no es exactamente una alianza, sino más bien un «aumento» del entorno de ese partido, y tiene el riesgo de ser «satelizado». Cuando en un proceso de «unidad popular» se aceptan vetos a personas, temas y debates por imposición del grupo dominante y «convicción» del que está en posición asimérica lo que tenemos es una «satelización» asumida, interiorizada.

Hay muchas modalidades. Un FP es otra cosa, significa decir al exterior: la voluntad de victoria es firme y vamos a sacrificar lo que haga falta., lo que asusta al enemigo y da moral a los propios, en el FP la estructura se mantiene tras las elecciones en forma de comités de enlace y como la sensación de peligro y de necesidad de victoria es tan grande, a un FP se suman tanto grupos como personas; personas que no militan en tal o cual partido integrante pero que desean el triunfo y lograr los objetivos.

Lo mas parecido a un FP en estos momentos es lo que propone Guanyem/Ganemos aunque está originalmente lleno de ciertas reticencias antipartidos, causadas sobre todo por la conducta durante años de los partidos de la izquierda del régimen, pero con todo es una formula de alianza que recuerda a un FP. A ningún cuadro de izquierda le asusta defender aquello en lo que cree y hacerlo abierta y públicamente. Una estructura de FP puede sumar partidos, asociaciones, plataformas, personas sin problema alguno, siempre y cuando sea capaz de crear espacios donde debatir y acordar propuestas entre los participantes. Un FP no saldrá adelante si no creen en él los que lo promueven, quienes crean en él deben avanzar y sumar a los que se convenzan; un FP triunfa cuando las organizaciones reticentes se ven obligadas a entrar en él quieran o no para evitar quedarse aislados políticamente. El FP surge cuando hay una sensación dominante de que es imprescindible y se visibiliza que se está formando, eso hace que sume la gente. El FP —la alianza— debe ser impulsada por los que creen en ella y forzar un debate público que desarme a sus contrarios conquistando el ánimo de las bases militantes de aquellos partidos o fuerzas cuyos aparatos se niegan. Un FP se construye transversalmente, con aquellos que lo ven no importante done estén.

Recordemos: objetivos concretos, alianza electoral, igualdad entre las partes, programa de consenso entre todos, sin vetos y voluntad de vencer por encima de todo sin caer en la tentación del «patriotismo de partido», es decir triunfa la Candidatura, y el prestigio a los partidos les viene de haberla impulsado, no de haberla «controlado».

No es tan importante que una alianza de ruptura y resistencia se llame FP, sino más bien que funcione como uno, ese es el truco. Y claro, como venga alguien y diga que «no se puede hablar de la república», «que ni es prioritario«, que la palabra frente popular no se puede pronunciar», que la iglesia no se puede tocar, que no toca la impunidad, que no toca la tricolor, que no somos de izquierda ni de derecha y que, eso sí, aparte de esas naderías, mucha unidad popular, o ciudadana o como toque que se llame ahora, pues en ese caso ¿donde quedan la ruptura y la resistencia?

III

[de Mª J. Hernández] Claro que la coordinación de tod@s los Republican@s, catalanes o no, es la clave. Con independencia de que muchos republican@s prefieran o sean federalistas hay que apoyar al pueblo catalán en su independencia. Por la defensa de las libertades de los pueblos, y porque eso produciría una grieta en el régimen que los demás republican@s deberíamos aprovechar para romper definitivamente el mismo. No se puede hacer una República de verdad sin ruptura de un régimen que ha sido cómplice de su asesinato e impunidad. Eso sería un parche y un parche muy sucio. Hacer una República así sería mucho más que sucio y mucho más que apestante. Sería una vejación total de sus valores y de los asesinad@s por ella. No sería más de lo mismo sino peor. Lo primero es romper, aunque se sea federalista y con el proceso catalán se abre una oportunidad para la ruptura con esta cloaca. Es la primera luz que se ve en mucho tiempo.

IV

La monarquia poco ofrece a los españoles, sin Republica no hay posibilidad de esperanza compartida. Cataluña tiene pulso, España a Cospedal.

V

Pregunta: ¿Para cuando una declaración pública de 200 concejales, alcaldes y diputados diciendo que el régimen actual se basa en la impunidad, que el franquismo debe ser declarado ilegal, restaurada la República y exigiendo ELECCIONES LIBRES y haciendo un llamamiento a un Frente de Unidad por la República? Digo exigiendo porque sin libre acceso a los medios de comunicación no hay condiciones democráticas adecuadas. Unas elecciones a las que se puede y debe acudir con un programa de Ruptura, con una propuesta clara de ilegalidad el régimen franquista y los referenda que trajeron la monarquía, de fin de la impunidad y con un programa social de emergencia que haga frente a la situación social.

La República no se va a recuperar por un referéndum ilegal, imposible en este marco, sino por una ruptura política y social que se puede y debe mostrar en una inequívoca voluntad de victoria y en una propuesta electoral clara y manifiesta. Un escenario 1931, derrota social y política del bloque de poder dominante expresada en la combinación de urnas y movilización ciudadana,con la coordinación política con los nacionalistas republicanos catalanes; como ya ocurrió antes, en 1931.

A ver, ¿Por qué no lo hacen? Y otra pregunta, aunque no se sea cargo público —si lo eres y dices eso lo que ocurriría es que el descrédito del régimen aumentaría— ¿estas dispuesto a hacer esa declaración? ¿Lo firmarías? ¿Exigirías a los partidos y cargos públicos a que también lo hagan?

¿Crees que debemos actuar en defensa de lo que es justo aunque no entre en la agenda de ciertas direcciones de los partidos?

Para conseguir las políticas sociales que ayuden a la gente y se restauren y profundicen los derechos sociales y laborales debemos derrotar a esta gentuza que gobierna, al PP y al PSOE —ese PSOE que vota a la Merkel—, o les derrotamos o no hay nada que hacer.

La República es el nombre que le damos a la victoria, la República sin impunidad, sin sobres, sin AMNISTIAS a los corruptos.

Esa es la República que se necesita y a la que tienen miedo. ¿Tienes miedo tu también a pronunciar la palabra República?

Si no lo tienes, si crees que se debe plantar cara a todo esto, a luchar contra la impunidad, a construir un estado republicano comprometido con los derechos y libertades de todos, si crees que los corruptos y los criminales deben pagar sus crímenes, si crees en la necesidad de verdad, justicia y reparación y que la República es irrenunciable, si te consideras al Servicio de la República, dilo, por lo menos dilo…

¿Apoyarías una declaración inequívoca de apoyo a la República y que obligue a todos a mojarse?

VI

El problema de la izquierda desde la transición nunca fue que mantuviera símbolos rechazados o ignorados por la población, sino precisamente sus renuncias y sus abandonos, es decir la falta de coherencia entre lo que hicieron y lo que pretendían defender. Cuando hoy algunos nos dicen que para lograr «hacer lo que se debe» debemos renunciar a nuestros símbolos y referencias, aceptando que la mayoría de la gente esta alienada y que hay que adaptarse a ellos, lo que se está haciendo es pasar a una fase dos del engaño.

Es inaceptable ese tipo de estrategia, esta basada en una cínica visión de la realidad y del papel y el sentir de las personas pero, sobre todo, es falsa. Durante años, tanto las direcciones de la izquierda de la transición y desde el propio poder, se pusieron trabas y limitaciones a defender abiertamente la Republica y el laicismo, o el fin de la impunidad franquista —que es la clave de la relación de fuerzas actual—, se renunció a ese combate.

Hoy, los nuevos profetas que hablan al pueblo, nos dicen que para lograr vencer debemos abandonar también esos objetivos, sus símbolos y referencias, y de paso, olvidar el ejemplo de cuantos resistieron durante generaciones. Algunos resistimos entonces y lo haremos ahora. Combatiremos a los que nos impidan avanzar, a los que se pongan por delante. ya sabemos que la situación es muy mala, que urge derrotar a la derecha que está destruyendo las vidas de millones de personas y que para ello se necesita la alianza de millones de voluntades, pero algunos no estamos dispuestos a mentir a esas personas, tenemos la certeza de la esperanza de que cuando se habla con sinceridad, se respeta y preserva la memoria histórica de los que lucharon antes que nosotros, se conduce uno con coherencia y se da ejemplo, pero sobre todo se llama a las cosas por su nombre incluso ante las fauces del poder, eso es algo que moviliza las conciencias y las voluntades de millones.

La lucha del poder ha sido siempre para destruir las ideas que soñaban un mundo nuevo y hacer olvidar el ejemplo de los que resistieron, abandonar eso es un suicidio político, proponerlo es cínico y oportunista, hacerlo prometiendo la liberación, es algo que solo anuncia la traición.