Ébola: Una epidemia de expansión rápida llena de sorpresas trágicas /OMS

Posted on 2014/10/12

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Imagen creada por la microbióloga Cynthia Goldsmith y distribuida por el Centro para el Control y Prevención de enfermedades que muestra el virus del ébola Efe / Cynthia Goldsmith


Una epidemia de expansión rápida llena de sorpresas trágicas

Seis meses después de la declaración del brote de ebola

La epidemia de ebola que está devastando partes de África Occidental es un acontecimiento de expansión rápida que tiene muchos aspectos inauditos. Se trata de la epidemia de ebola más importante, más grave y más compleja de los casi cuatro decenios que han transcurrido desde que se reconoció la enfermedad. El número de casos y muertes registrados hasta la fecha supera con creces al de todos los brotes anteriores combinados. La epidemia ha deparado una cantidad de sorpresas igualmente inédita, enorme y trágica.

Antes de la epidemia actual, el virus del Ebola jamás había afectado una capital ni producido más de un puñado de casos. Ahora, todas las capitales de los tres países más afectados han padecido ya brotes grandes y fulminantes.

Nunca antes el virus había entrado en una comunidad como la de West Point, en Monrovia (Liberia). West Point es el barrio pobre más extenso y tristemente célebre de África Occidental: más de 70 000 personas viven hacinadas en una península, sin agua corriente, saneamiento ni sistema de recolección de basura. Es probable que nunca llegue a conocerse el número de muertes por ebola en ese barrio marginal, pues los cadáveres se han simplemente echado a los dos ríos cercanos.

El brote actual es el primero en el que el virus se propaga a un nuevo país a través de un pasajero sintomático de un vuelo, como ocurrió en Lagos (Nigeria) el 20 de julio.

Las características epidemiológicas observadas en Guinea son inusuales. Justo cuando el brote parece estar bajo control, se producen recrudecimientos súbitos e inesperados, dando al virus un nuevo impulso de vida.

El fenómeno de «carga de morbilidad oculta» no se ha visto en ningún brote anterior de ebola. Tan pronto como se abre un nuevo centro de tratamiento, éste se repleta de pacientes, muchos de los cuales no habían sido identificados antes.

Primera vez que el virus del Ebola afecta a tantos profesionales sanitarios

Nunca antes el virus del Ebola había afectado a tantos profesionales sanitarios. En el pasado, lo usual era que la amplificación de las infecciones en un centro sanitario fuera la primera señal de la existencia de un brote. Desde que el virus del Ebola se identificó como agente etiológico, se introdujeron medidas de protección, y prácticamente cesaron los casos entre los trabajadores sanitarios. En este brote, en cambio, los casos de infección de trabajadores sanitarios representan casi el 8% del total de casos notificados, una cifra asombrosa para este virus.

Al 16 de septiembre, el número total de trabajadores sanitarios afectados era de 318, de los cuales 151 han fallecido. Antes de que comenzara la epidemia, los tres países más afectados disponían solamente de uno o dos médicos para atender a una población de casi 100 000 personas. Cada pérdida de un médico o enfermera disminuye de forma significativa la capacidad de respuesta.

El actual aumento exponencial del número de casos carece de precedentes.

La duración del brote es extraordinaria. Incluso los mayores brotes de ebola anteriores normalmente han cesado en un plazo de entre 2 y 5 meses. En el brote actual, el virus del Ebola se encuentra en circulación desde hace por lo menos 9 meses, y no se vislumbra que el brote vaya a finalizar pronto.

Consecuencias muy negativas para las economías frágiles

La sorpresa final —y quizás más importante— es la magnitud de las consecuencias negativas para las frágiles economías de Guinea, Liberia y Sierra Leona, países que apenas habían empezado a recuperarse de años de conflicto civil. Estas consecuencias han traído aparejadas más miseria y privaciones a poblaciones que ya están muy empobrecidas y ahora han quedado todavía más traumatizadas a causa del brote.

En estos países, la epidemia está afectando cuantitativamente los ingresos nacionales, la continuidad de las actividades empresariales, la inflación y los precios de los bienes y servicios, incluidos los alimentos y los servicios de salud críticos, y el nivel de ingreso de los hogares.

En muchas zonas, hay más miedo al hambre que al virus. Por ejemplo, los campos fértiles del condado de Lofa, otrora el granero de Liberia, ahora están en barbecho. Tan solo en ese condado, cerca de 170 agricultores y miembros de sus familias han muerto de ebola.

El Presidente del Banco Africano de Desarrollo describió crudamente la situación: «Los ingresos han disminuido. Las reservas de divisas se han reducido. Los mercados no funcionan. Las aerolíneas y los barcos no llegan. Se están cancelando proyectos de desarrollo. Y los empresarios se han retirado.»

Luego, el 17 de septiembre, el Banco Mundial cuantificó lo que es probable que suceda. Los economistas del Banco estiman que el impacto a mediano plazo podría reducir la producción en 2,3 puntos porcentuales del PIB en Guinea, 11,7 puntos porcentuales en Liberia y 8,9 puntos porcentuales en Sierra Leona

El Banco llegó a la conclusión de que el brote de ebola podría asestar un «golpe potencialmente catastrófico» a las economías de los tres países.