Ryzhik «Cuando me dí cuenta de que podía hacer algo para frenar el Maidan, me uní a la milicia»

Posted on 2014/10/30

0


1391521_1565309663692380_5348746760525409462_n


[Amigos de la RP de Donetsk] Las muchachas de la foto son voluntarias en la Brigada «Motorola». De izquierda a derecha, Ryzhik y Rita (de Slavyansk ambas), Luz (de Ilovaisk) y Dasha (de Shahtersk).

10480212_295274540683484_7935696158183767678_n-1

Ryzhik, tiene 17 años y hubiera acabado el instituto este curso pasado si la guerra no lo hubiera impedido. Es de Slaviansk. «Cuando me dí cuenta de que podía hacer algo para frenar el Maidan y lo que trajo de malo, me uní a la milicia». Fue el 17 de abril. Cuando los milicianos se vieron obligados a retirarse les acompañó. Pasó el verano de combates y dura lucha cocinando en la intendencia de la Brigada, y ahora ha pasado su periodo de instrucción como combatiente y se ha incorporado como tiradora.

En una entrevista con la unidad de prensa de la Brigada,Ryzhik cuenta cómo se unió a la milicia y porqué, los motivos de su rechazo al fascismo, sus deseos de un mundo mejor para sus futuros hijos, la necesidad de sacrificarse ahora, su rechazo de la muerte y sus ganas de vivir que son precisamente lo que la lleva a arriesgar su vida por esa la ilusión compartida, por lograr su Novorosia libre de fascismo. «Me gusta ayudar a la gente y tras la guerra quisiera estudiar psicología».

La hermosa mirada de Ryzhik dice muchas cosas. Su juventud no le impide hablar con sentimiento y firmeza; en estos meses ha visto mucho dolor y mucha muerte, pero la limpieza de espíritu que demuestra y la inocencia propia de la juventud que la ilumina, nos enseñan que podemos seguir creyendo en el ser humano, que hay esperanza.

Las voluntarias odian la guerra. Es lo que nos diferencia de los fascistas, nosotros odiamos la guerra, y odiamos el fascismo porque nos obliga a ella. Porque alguien debe decir basta y hacer frente al odio desatado, a la injusticia, al abuso cruel que se abate sobre un pueblo y mata o esclaviza a sus gentes. Nuestro respeto y amor fraterno a Ryzhik y a sus compañeras. Sois un ejemplo para toda la juventud del mundo, os deseamos lo mejor, que podáis volver a casa a construir un futuro en paz y libertad que podáis formar una familia y ver crecer a vuestros hijos con esperanza de que tendrán un mundo mejor.

Gracias Ryzhik, gracias.