Podemos, ese extraño partido. El sainete de Podemos. De las cosas podémicas y del baile de la coleta / viene

Posted on 2015/03/10

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El sainete de Podemos. De las cosas podémicas y del baile de la coleta. Podemos, ese extraño partido

26 de febrero, 2015 Blogelviejotopo

Extraño partido es aquel que nace como un anti-partido (“Podemos no es un partido, es un método”, llegaron a decir al comienzo), para acabar siendo un partido clásico, quizás el más centralizado y controlado por una nomenclatura de todos cuantos partidos tienen algún tipo de representación política. Ya se sabe, en un asamblea el que manda es el que tiene la tiza y eso los dirigentes de Podemos lo sabían muy bien desde el comienzo.

Extraño partido es aquel que es capaz de conseguir seguidores entre gente de lo más variopinta: renegados de IU ansiosos de pillar chicha de poder; revolucionarios de vídeojuego ubicados en una extrema izquierda siempre onírica; ex-hooligans del PSOE; votantes que bailan entre el PP y el PSOE en cada vuelta del bucle de la dominación política; otros ubicados en la extrema derecha incluso, caso del ultra Ynestrillas, un falangista seducido por Podemos. Pasando por ese magma humana de ciudadanitos atraídos por un inexistente “centro”, que es algo así como el panal de los idiotas políticos. Es lo que tienen los partidos atrápalotodo y Podemos nació con esa vocación (véase ¿Qué es un partido atrápalotodo (catch-all party) y qué es la transversalidad?).

Después de algo más de un año escuchando definiciones sobre Podemos, quizás una de las más acertadas que tuve ocasión de leer es la de un compañero, Fernando de Sagarra (‏@delaCreu), quien hace meses decía:
Podemos es el Partido Homeopático, todo excipiente y ninguna materia activa. Y una horda de fanáticos diciendo “a mi me funciona”.
También me quedo con la definición de Manuel Delgado (ver entrada del blog sobre ello aquí):
Podemos no es un partido: es un club de fans

De la alabanza a la familia Botín, a la defensa de los empresarios.

Una cosa sí está clara: Podemos nada tiene que ver con una organización de clase. El interclasismo es el eje sobre el que pivota. En cierto modo tiene su lógica. Por eso hasta cierto punto resultan coherentes las alabanzas a la familia Botín (Banco Santander):
“Hay dos culturas empresariales. Una es casta, la otra quiere contribuir al bienestar social, como la familia Botín en el Banco Santander” (Jesús Montero, secretario del partido Podemos en Madrid, en El País)
Lanzados a la piscina de la pornografía política, Podemos acaba desatanto su ardor en un loa y alabanza a los “empresarios”. Dice la inefable Carolina Bescansa (aquella que decía que el aborto no era cuestión importante):
“En Podemos no nos sorprende que nos respalden los empresarios”
Sí. Habéis escuchado bien. Esta banda política patrocinada por medios del capital que es Podemos, se ha cansado de hablar de “casta”. Al final se imponen los descuentos. Quien está detrás de toda la corrupción política son esos empresarios ahora alabados por Podemos. Son los inductores de las reformas laborales (primero del PSOE y ahora la del PP, mucho más salvaje), de la explotación de los trabajadores, del terrorismo social que sufre la clase trabajadora. Pero ahora resulta que, para Podemos, no son “casta” y nos dice el partido coletero, a través de Bescansa, que la mayoría de los empresarios están “en contra de la corrupción” y a favor de la “recuperación de la democracia y de la soberanía”. Como decimos los gallegos: ¡manda carallo! Dice la inefable:
“Los empresarios dignos y decentes, que son la mayoría, están muy en contra de la corrupción en el ámbito público y cómo esta repercute en el ámbito privado” (…) no hay ningún motivo para creer que los empresarios no están a favor de la defensa de los derechos humanos (…). No sorprende que nos respalden los empresarios”.

Amores de pago
Autor: Juan Martín @freakimartin
sobrelaluchadeclases.blogspot.com.es
Tampoco debe sorprendernos, por tanto, el giro que Podemos ha mostrado respecto a Venezuela.

La cúpula de Podemos (y algún miembro notable de IU) ha chupado de la financiación de Caracas durante varios años. Estamos hablando de una cifra considerable. Han obtenido buenos beneficios personales mayoritariamente por la realización de unos supuestos informes y asesorías que nadie ha llegado a ver (una forma encubierta de dar dinero a los amigos). A cambio tocaba hablar bien del chavismo. El circo de las asesorías internacionales -una realidad muy desconocida para el gran público- es una lucrativa actividad, pero también un restringido y opaco coto de caza sustentado por lo general sobre redes clientelares; es el club vip de los consultores. Pero una vez que Venezuela cerró el grifo, resultó que aquello apenas era una relación de interés: un amor de pago. Entre las perlitas con las que se han desmarcado, me quedo con la de Monedero (empieza a oler a cadáver político), quien haciendo alarde de un clasismo repugnante se refería a Maduro como “un conductor de autobús”, con intención de descalificarlo. Podía haber recurrido a algún otro tipo de argumento. Pero no. Prefirió subrayar el origen y trayectoria de humilde currante de Nicolás Maduro:
Es lo que tienen los amores de interés. Alguien ha sabido captarlo bien con este fotomontaje:

 
Extraño partido es aquel que nace al grito “todos son casta” y al final los banqueros y empresarios no son “casta”. Los descuentos ya han empezado también respecto al PSOE y desde Podemos ya se nos advierte que el candidato del PSOE por Madrid, Ángel Gabilondo, “no es casta”. Huele a pacto post-electoral y preparan el terreno.

Sin duda estábamos ante una oportunidad histórica de avanzar ideológicamente frente al capitalismo. Tímidamente se estaba empezando a dar un cambio. Fue entonces cuando surgió Podemos de la chistera del mago mediático y el avance ideológico fue frenado en seco. Quien mejor lo definió fue un periodista del establishment, un paladín entusiasta del PSOE y hermano del anteriormente citado: Iñaki Gabilondo. El pasado 3 de noviembre, decía en su programa en la SER:
“Si el crecimiento espectacular de Podemos refleja la magnitud de la ira ciudadana, ¿se imaginan esa ira ciudadana sin Podemos?, ¿se la imaginan descontrolada y suelta?, ¿se la imaginan en las calles? Los que ningunean a Podemos deberían valorar su contribución al encauzamiento de esa indignación en los márgenes de la democracia (…). ¿Se imaginan la ira ciudadana sin Podemos?”
Por una vez estoy de acuerdo con este prestidigitador al servicio de PRISA.
La política como pose

Pasamos de la política reivindicativa, de la movilización social y de la lucha ideológica, a la política espectáculo, a la pose política, a la política convertida en show televisivo. Pura imagen vacía de contenido: solo efectismo, frivolidad para consumo de una masa idiotizada. No resulta extraño que imágenes como éstas comiencen a ser habituales:

¿Imitando al padrino, el fallecido marqués de Lara?

Por cierto, de esta frivolidad política, justificada en aras del voto a cualquier precio y de cualquier forma, no se salva ni el candidato de IU, Alberto Garzón, a quien lo vemos posando con Tania Sánchez para Vanity Fair, después de que ésta traicionase a IU (algo que muchos habíamos pronosticado que sucedería):
Será que es una nueva versión de la lucha de clases y que yo me estoy quedando antiguo. Quizás.

Podemos es un sainete, pero un mal sainete. Me sorprende que todavía haya quien niegue los paralelismos con aquel PSOE pre-82 de la chaqueta de pana. Si me apuráis, hasta diría que, con todo, aquel PSOE estaba bastante más a la izquierda de lo que ahora está Podemos. La decepción será apoteósica y a saber qué consecuencias traerá. Mientras tanto, la estupidez podémica, el vacío ideológico, la retórica desnuda de contenido… siguen trabajando; un vídeo de muestra:
Siempre nos quedará el humor. Castino le tiene pillada la medida a Podemos:

“El baile de la coleta: tú a Bruselas y yo a Vallekas”

Son las cosas de Podemos. Daniel Tomaselli ha compuesto una canción para dedicársela a Pablo Iglesias, “El baile de la coleta: tú a Bruselas y yo a Vallekas”. No tiene desperdicio:

Letra

Aun hay quien bendice el día en que decidiste modernizar
la voz de la clase obrera y el pensamiento de Carlos Marx.
Y a mí que me suena todo a aquel chaval del 82
que al fin traía el cambio a España y que decía OTAN de entrada no.

Tú a Bruselas, yo a Vallekas,
yo a organizar otra huelga,
tú a cambiarte de chaqueta.
Tú a Bruselas, yo a Vallekas,
si el banker imprime el euro, el pueblo quiere la peseta.

Curioso que tu discurso tan radical de transformación,
encuentra altavoz y espacio en el prime time de la televisión.
Extraño que el monopolio feroz y audaz de la información
haya decidido hacer contigo una generosa excepción.

Tú a Bruselas, yo a Vallekas,
tú con el papa Francisco,
yo escapando de la Iglesia.
Tú a Bruselas, yo a Vallekas,
yo a organizar otra huelga,
tú a cambiarte de chaqueta.

Disculpen si no me sumo también a la extendida ilusión
de que un voto en una urna pueda traer la Revolución.
Pero antes de lapìdarme con piedras del Muro de Berlín
yo les invito a este baile, atentos todos, que dice así:

El baile de la coleta se baila en campaña electoral,
una mano pide el voto y la otra se lo da al capital.
Con un movimiento sexy se le mueve el culo al Bundesbank,
y tres pasitos palante, María Dolores de Cospedal,
hasta un paraíso fiscal, en conga con el baile de la coleta.
Tú a Bruselas y yo a Vallekas.

Comentan que hoy en el cielo se monta la gran celebración
porque la lucha de clases hoy hace las paces.
Lenin se casa en Las Vegas con Margaret Thatcher,
y el Ché anuncia la Coca Cola por televisión.
Y Buenaventura Durruti canta el Cara al Sol.
Y todos bailan juntos el baile de la coleta.
¡Ay! Tú a Bruselas, yo a Vallekas.
@VigneVT

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