La subversión de la democracia y el sindicalismo durante la Guerra Fría (1945) / Alvaro Peredo

Posted on 2015/11/05

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Fuente: Piratas & Emperadores

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, los “planificadores” anglo-estadounidenses fueron totalmente conscientes de las dificultades que tendrían en imponer en la Europa occidental de posguerra, gobiernos compuestos por partidos políticos favorables a la adopción del plan Marshall así como favorables a integrarse en una futura estructura militar (OTAN) y en una unión político – económica (CE – UE) bajo la “tutela” de EEUU. Desde una gran parte del espectro político europeo, especialmente la izquierda, se consideraba que los tradicionales partidos políticos del ‘establishment’ occidental (monárquicos en algunos casos, liberales y conservadores principalmente), eran en buena manera los responsables de la llegada al poder de Hitler, Mussolini y otros fascismos europeos (como el brutal régimen croata) debido a la “política de apaciguamiento” y especialmente debido a la amplia ayuda y facilidades que les ofrecieron políticos, industriales y banqueros anglo – estadounidenses, ayuda sin la cual, Alemania jamás podría haber ido a la guerra, más aún, ayuda sin la cual el partido nazi no habría llegado a ser más que otro partido marginal más. [A, B]

Uno de los primeros pasos de esta “alianza” surgida del Plan Marshall (OTAN) y la posterior “gran familia” europea (CE – UE), fue la “reorganización” de los sindicatos o más concretamente, la desorganización de los mismos.

El plan Marshall consistía en un conjunto de directrices políticas, económicas y militares que debían de ser adoptadas por las naciones occidentales liberadas que habían quedado bajo la “esfera de influencia” anglo – estadounidense, establecida en la conferencia de Yalta junto con la “esfera soviética” [1]. La adopción de estos programas se justificaba desde el ‘establishment’ occidental como un medio para evitar un supuesto colapso económico y un debilitamiento militar que facilitaría una supuesta e “inminente invasión soviética” tal y como afirmaba la propaganda estadounidense. En realidad, lo que EEUU deseaba evitar era el debilitamiento de su influencia en la región, prevenir un aumento de la influencia de los partidos de izquierdas (comunistas, social – demócratas y socialistas) y utilizar a Europa como un mercado donde colocar sus productos manufacturados. EEUU ofreció a Europa más de 12. 000 millones de dólares en créditos entre 1948 y 1951 que debían de ser destinados exclusivamente al pago de una parte considerable de las “ayudas” (exportaciones de productos manufacturados norteamericanos). La “ayuda” siempre estuvo condicionada a que los países se integraran en una alianza política, económica y militar anticomunista teledirigida desde Washington. Uno de los primeros pasos de esta “alianza” surgida del Plan Marshall (OTAN) y la posterior “gran familia” europea (CE – UE), fue la “reorganización” de los sindicatos o más concretamente, la desorganización de los mismos.

En febrero de 1945 por iniciativa del Trades Union Congress (TUC) británico, se celebró en Londres una conferencia mundial cuyo objetivo era la unificación del sindicalismo internacional. La AFL estadounidense (American Federation of Labor) boicoteó la reunión por la presencia de representantes soviéticos mientras que el Congress of Industrial Organizations (CIO), rival de la AFL en EEUU, trató de actuar como mediador entre la Internacional Sindical Roja (ISR), próxima a Moscú y la Federación Sindical Internacional (FSI) fundada en Ámsterdam en 1919, la cual rechazaba también a los sindicalistas soviéticos. Ambas organizaciones deberían haberse unido en una Federación Sindical Mundial (FSM), federación que finalmente quedó establecida en París en 1945 aunque el acercamiento no tardaría en fracasar. El CISR (Confederación Internacional de Sindicatos Cristianos) rechazó también unirse al FSM al igual que la AFL y en octubre de 1946 esta última, reunió a los sindicatos europeos pro-estadounidenses y anti-soviéticos creando una oficina en Bruselas dirigida por Irving Brown, representante del sindicato estadounidense AFL-CIO y un destacado director de operaciones del ‘stay-behind’ [G].

El secretario de la FSM advirtió que el plan Marshall “…atenta contra la independencia de los Estados europeos”. La FSM quedó entonces conformada principalmente por las centrales sindicales de los países socialistas junto con la CGT francesa y la CGIL italiana las cuales, eran las únicas organizaciones occidentales que componían la misma. A partir de entonces, Washington aumentó sus esfuerzos por dividir a los sindicatos comunistas y de izquierda en general en un programa supervisado por tres personajes, Jay Lovestone (director de la sección internacional de la American Federation of Labor, ex dirigente del Partido Comunista Estadounidense antes de la Segunda Guerra Mundial), George Meany (dirigente de la AFL) e Irving Brown. [2]

“La CIA comenzó a infiltrar y sabotear el movimiento sindical con la ayuda de los líderes sindicales estadounidenses, que estuvieron orgullosos de su trabajo”

Desde entonces, se irán sucediendo toda una serie de desencuentros, boicots y subversiones hacia el sindicalismo europeo fomentado principalmente desde la OSS primero y su sucesora la CIA después así como otros servicios de inteligencia, especialmente el MI6 británico. Estas prácticas se desarrollaron durante décadas en todos los países europeos occidentales en mayor o menor medida pero siempre causando estragos a largo plazo en el sindicalismo europeo de izquierdas. En España, el caso Scala fue un claro ejemplo de este tipo de políticas encubiertas, un atentado de bandera falsa perpetrado para debilitar en un momento clave a uno de los sindicatos históricos españoles que contaba además con un amplio apoyo popular, la CNT. [H] Todo el proceso contra anarquistas y sindicalistas se descubrió como un mal montaje cuando poco tiempo después de los hechos, quedaron al descubierto el papel jugado por la policía y sus colaboradores al infiltrarse en la CNT justo antes de los hechos. Joaquín Gambín, confidente de la policía (conocido como el Grillo, el Rubio o el Legionario) fue condenado como único responsable y sentenciado a 7 años. A pesar de que la CNT quedaba completamente exonerada del atentado, desde entonces, a la organización le acompañaría el estigma de ser una organización “violenta” y “radical” y jamás se recuperaría y alcanzaría de nuevo el apoyo popular que tuvo antes. Este tipo de “operaciones negras” fueron muy comunes y tantos los sindicados como organizaciones sociales y políticas fueron un objetivo completamente legítimo en los países europeos “democráticos” durante la Guerra Fría.

Para poner en práctica programas y operaciones como estas, se reclutó a individuos de dudosa reputación y mafias locales. Los grupos mafiosos locales “por supuesto no participaron en el trabajo sólo por diversión. Querían una recompensa por sus esfuerzos. Y se les concedió: fueron autorizados a restablecer la red de tráfico de heroína que había sido desmantelada por los gobiernos fascistas, la famosa ‘French Connection’ que dominó el tráfico mundial hasta los años sesenta”. [3]. Los matones y mafiosos se encontraban apoyados por ex militares y paramilitares reclutados en diferentes tipos de entornos incluyendo entornos de ideología fascista o nazi pero al igual que los “mafiosos locales”, estaban siempre dirigidos por sus controladores de los servicios de inteligencia militar, la CIA y el MI6.”

Francia fue uno de los primeros países europeos donde se ejecutaron operaciones negras que tenían como objetivo minar a los bien organizados sindicatos y reducir el amplio apoyo popular del que estos gozaban. En abril de 1947, dio comienzo en Francia un periodo especialmente turbulento con una serie de huelgas en las fábricas de Renault durante las cuales los acuerdos de gobierno entre el Partido Comunista francés, la SFIO y el MRP quedaron rotos. Al mismo tiempo, en Francia el “movimiento sindical y popular trataba de impedir que el flujo de armas al Ejército francés sirviera para reconquistar sus antiguas colonias de Indochina con la ayuda norteamericana, lo que para éstos últimos sí constituía una amenaza. La CIA comenzó a infiltrar y sabotear el movimiento sindical con la ayuda de los líderes sindicales estadounidenses, que estuvieron orgullosos de su trabajo.” [4]

Organizaciones como la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller, participaron de forma activa en la dirección y financiación de actividades anticomunistas (e incluso antidemocráticas sin relación con el comunismo) en todo el mundo. Se apoyó económicamente a una buena cantidad de publicaciones favorables a las políticas de Washington y Londres, como Partisan Review, Kenyon Review, New Leader y Encounter.

El control político y sindical en Europa occidental comenzó a implementarse cuando la CIA y el MI6 crearon, financiaron y organizaron una vasta red de injerencia en Europa. Esta “red de injerencia” tomó en ocasiones la forma de organizaciones fachada pro-democráticas como fue el caso de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), organización supuestamente altruísta encargada de fomentar la democracia. Otro ejemplo fue la infiltración en la AFL-CIO de agentes con el objetivo de utilizarla como herramienta para manipular y debilitar la actuación de los sindicatos de Europa occidental. La CIA además creó otro destacado programa con el que financiar a intelectuales europeos y estadounidenses con el fin de que apoyaran a través de sus obras al bloque capitalista frente al poder de persuasión de la propaganda comunista o frente a terceras vías como la de Tito en Yugoslavia, Hồ Chí Minh en Vietnam, Nehru en la India, Kwame Nkrumah en Ghana, Ahmed Sékou Touré en Guinea-Conakri o Sukarno en Indonesia. De la misma forma que Pablo Neruda y otros destacados intelectuales de la izquierda elogiaron al “divino” Stalin, la CIA montó así su propia camarilla de intelectuales que consiente o inconscientemente apoyaron la labor de la comunidad cultural occidental en favor del bloque capitalista.

Organizaciones como la Fundación Ford y la Fundación Rockefeller, participaron de forma activa en la dirección y financiación de actividades anticomunistas (e incluso antidemocráticas sin relación con el comunismo) en todo el mundo. Se apoyó económicamente a una buena cantidad de publicaciones favorables a las políticas de Washington y Londres, como Partisan Review, Kenyon Review, New Leader y Encounter. Todas ellas recibían fondos de manera directa o indirecta para la realización de “campañas encubiertas de calumnias para impedir que artistas izquierdas recibieran reconocimiento”.[5].

A principios de los años 50, “la SFIO (Sección Francesa de la Internacional Obrera) marsellesa se aprovechó también de los dólares de la CIA que, por ejemplo, sacan a flote al diario socialista Le Populaire, de alcance nacional. Las actividades de Irving Brown son particularmente visibles en la región de Marsella, entonces el corazón de la French Connection que por aquella época manejaba lo esencial del tráfico mundial de heroína. En general su financiamiento procede directamente de la CIA, ya sea por medio del agregado de la embajada de los Estados Unidos en París para las cuestiones sindicales, John Phillipsborn, o mediante una cuenta bancaria en Zurich a nombre del presidente del Comité Mediterráneo, Pierre Ferri-Pisani”. [6]

Se desarrollaron grupos paramilitares compuestos en muchos casos por antiguos soldados nazis y fascistas reclutados por toda Europa y en algunos casos individuos conectados o pertenecientes al crimen organizado. En Italia, se conoció como “red Gladio”.

Uno de los objetivos de estas redes era pues reducir el poder los sindicatos así como evitar la llegada al poder de los partidos de izquierdas y/o comunistas e incluso la propia participación normal de estos en la vida política del país a través de cualquier tipo de coalición. En 1948, la CIA “aborda al secretario general de la CGT, Léon Jouhaux, quien acepta provocar la escisión que hará surgir Fuerza Obrera en 1948 y debilitará el sindicalismo en Francia por largo tiempo”. [7] Irving Brown creó a finales de 1949 la Confederación Internacional de los Sindicatos Libres (CISL / FTUC) que rechazó cualquier contacto con la Federación Sindical Mundial a la que se consideraba demasiado próxima a Moscú. La CISL reagrupó a cerca de sesenta centrales sindicales de 53 países que representaban alrededor de 50 millones de trabajadores.

Paralelamente, en el marco de estas redes de injerencia, se desarrollaron un nuevo conjunto de grupos paramilitares nacionales compuestos en muchos casos por antiguos soldados nazis y fascistas reclutados por toda Europa y en algunos casos individuos conectados o pertenecientes al crimen organizado. En Italia, este tipo de organización se conoció como “red Gladio” y fue expuesta “semioficialmente” el 27 de octubre de 1990 cuando el primer ministro Giulio Andreotti declaró en un comunicado : “Después de la Segunda Guerra Mundial, el miedo del expansionismo soviético y la inferioridad de las fuerzas de la OTAN con relación al Kominform (Pacto de Varsovia) condujeron a las naciones de Europa del Oeste a imaginar nuevas formas de defensa no convencionales, creando en sus territorios una red oculta de resistencia destinada a actuar en caso de ocupación enemiga. Su misión: recoger información, cometer actos de sabotaje, propaganda y actos de guerrilla […] A la luz de los recientes y significativos sucesos que han trasformado la Europa del Este, [caída del muro de Berlín ndlr.] el gobierno se ha impuesto de reconsiderar todas las disposiciones en materia de guerra no ortodoxa, de promover y verificar toda iniciativa propia, tanto sobre el plano político que técnico-militar, la actual validez y la utilidad de estos sistemas de protección sobre el territorio nacional”. [8]

Previamente, el juez Felice Casson ya había revelado la existencia de Gladio, hecho que prácticamente fue ignorado por la prensa. Casson consiguió demostrar que el auténtico autor del atentado de Peteano (1972) era Vincenzo Vinciguerra, miembro de ‘Ordine Nuovo’, un grupo de extrema derecha y no de militantes de extrema izquierda como se estableció desde el principio sin la oportuna investigación. Vinciguerra reconoció la existencia de este ‘ejército secreto’ explicando con todo lujo de detalles, los atentados camuflados como acciones terroristas de la extrema izquierda italiana así como el entrenamiento que estos grupos recibieron de la mano de asesores de la OTAN y los servicios secretos de EEUU y el Reino Unido. Vinciguerra también confirmó las ramificaciones de las redes “stay – behind” en Europa occidental. “Había que actuar contra los civiles, contra la gente del pueblo, contra las mujeres, los inocentes, los anónimos desvinculados de todo juego político. La razón era muy simple. Se suponía que tenían que forzar a aquella gente, al pueblo italiano, a recurrir al Estado para pedir más seguridad. A esa lógica política obedecían todos esos asesinatos y todos esos atentados que siguen sin castigo porque el Estado no puede inculparse a sí mismo ni confesar su responsabilidad en lo sucedido. Una organización secreta, una superorganización que dispone de su propia red de comunicaciones, de explosivos y de hombres entrenados para utilizarlos. Esa superorganización, a falta de invasión soviética, recibió de la OTAN la orden de luchar contra un deslizamiento del poder hacia la izquierda en el país. Y eso fue lo que hicieron, con el apoyo de los servicios secretos del Estado, del poder político y del ejército.” [C] El general Miceli, ex responsable del Buró de Seguridad de la OTAN, describió también en su juicio (celebrado el 17 de noviembre de 1974) a Gladio como una rama especial del SID : “¿Disponía yo de un superSID a mis órdenes? ¡Por supuesto! Pero no lo monté yo mismo para tratar de dar un golpe de Estado. ¡No hice más que obedecer las órdenes de Estados Unidos y la OTAN!“. [D]

Los programas de injerencia, también conocidos como redes “stay behind”, también contemplaban la ejecución de un conjunto de acciones que serían llevadas a cabo en caso de que los comunistas ganaran las elecciones de 1946. Estas acciones quedaron especificadas en el Primer Memorándum del Consejo Nacional de Seguridad, NSC Nº 1.
En Grecia, un país clave en el aspecto geoestratégico, los británicos impusieron tras la ocupación un régimen corrupto liderado por el mariscal Alexandre Papagos al cual se le ordenó crear una unidad paramilitar encubierta (LOK, “Fuerza de Intervención Helénica”) a través de la cual se reclutó a militantes de extrema derecha para combatir al ELAS (Ejército Popular de Liberación Nacional), la guerrilla que había llevado buena parte del esfuerzo de guerra contra nazis y fascistas en Grecia. La creación del LOK (el “Gladio” griego) a partir de antiguos colaboradores de nazis y fascistas junto con la persecución de los miembros del ELAS y actos como la matanza de la plaza Syntagma, acabó llevando a la Resistencia y la izquierda en general a oponerse al Gobierno boicoteando las elecciones. A principios de 1947, el Reino Unido ya no era capaz de garantizar el control de Grecia y solicitó ayuda a Estados Unidos reemplazándose así la injerencia inglesa por la estadounidense. Truman calificó entonces al corrupto gobierno heleno de “democrático” y definió a la oposición como “terroristas”.

Tropas estadounidenses desembarcaron en Grecia con armamento pesado y comenzaron a colaborar junto al LOK y otras unidades paramilitares locales en la derrota y captura de los alrededor de 20 000 hombres y mujeres que buscaron refugio en las montañas griegas. El enfrentamiento terminó derivando en una brutal guerra civil en la que las democracias occidentales y los rusos abandonaron a los griegos a su suerte en virtud de los Acuerdos de Yalta con un coste final de 160.000 griegos muertos. Terminada la guerra, una represión feroz llevó al exilio a decenas de miles de griegos mientras que los se quedaron, fueron internados en ‘campos de reeducación’. Sindicatos y partidos políticos de centro e izquierda fueron excluidos de la vida política, perseguidos, sus miembros encarcelados y en muchos casos torturados. EEUU puso en manos de inversores estadounidenses y empresarios locales (algunos de los cuales fueron colaboradores durante la ocupación nazi) los principales recursos del país. “Los responsables de Washington sabían perfectamente que su nuevo “gobierno-cliente” era tan venal y negligente en materia de derechos humanos que hasta los más fervientes anticomunistas estadounidenses estaban escandalizados”. [16]. El ejemplo griego se convirtió en un modelo que sería exportado a otros países a lo largo del mundo durante la Guerra Fría. [9]

En Italia, durante las primeras elecciones de 1946, se canalizaron millones de dólares desde EEUU hacia el partido demócrata – cristiano que fue quien finalmente ganó los comicios a pesar del amplio sino mayoritario apoyo que el partido comunista italiano (PCi) gozaba por entonces. El Vaticano utilizó toda su influencia para apoyar al partido demócrata – cristiano en contra del PCi mientras los sacerdotes llamaban a la “guerra santa” en sus misas, contribuyendo a un clima de tensión cada vez mayor. [10]. Los programas de injerencia también contemplaban la ejecución de un conjunto de acciones que serían llevadas a cabo en caso de que los comunistas ganaran las elecciones de 1946. Estas acciones quedaron especificadas en el Primer Memorándum del Consejo Nacional de Seguridad, NSC Nº 1 [11] entre las que se incluía una “intervención armada mediante ayudas a un ejército secreto que operaría en el país”. [12] La sociedad secreta masónica Propaganda 2 (Propaganda Due – P2), constituía uno de los principales focos de planificación y ejecución de operaciones negras en Italia.

Principales operaciones que han sido investigadas y vinculadas a las redes ‘stay – behind’ :

  • Asesinato de Julian Lahaut, líder simbólico del partido comunista belga (agosto de 1950). Fue una de las primeras acciones de las redes ‘stay – behind’ de la que se tiene noticias.
  • Intentos de asesinato de De Gaulle en Francia (década 1960). De Gaulle no aceptaba las demandas de EE.UU. y el Reino Unido respecto a las políticas de la OTAN en Francia. De Gaulle sacó a Francia de la Alianza y expulsó al cuartel general de la OTAN, condenó la guerra de Vietnam y bloqueó la entrada de los británicos a la Comunidad Económica Europea. Emplazó a EE.UU a pagar sus obligaciones extranjeras en oro en vez de dólares mientras abogaba por un Quebec “libre”. Se cree que en total fueron 30 los intentos de asesinato, llevados a cabo por extremistas de la derecha francesa incluyendo miembros de la OAS con ayuda de los servicios secretos angloamericanos.
  • “Accidente” de avión de Enrico Mattei (1962). Enrico Mattei, director de la compañía estatal italiana de petróleo ENI, desafió la hegemonía del cartel angloamericano del petróleo conocido como las Siete Hermanas, cuando propuso una serie de medidas “revolucionarias”. Ofreció a los productores árabes de petróleo dividir las ganancias en un 50% – 50%, un porcentaje mucho más grande de lo que ofrecían los angloamericanos entonces. También estaba dispuesto a ayudar a los árabes con su propio desarrollo económico. Su avión privado se estrelló cerca de Milán en octubre de 1962. Después de la muerte de Mattei, la ENI aceptó las exigencias del cartel angloamericano del petróleo y desde entonces, nunca mas supuso una amenaza para las 7 Hermanas.
  • Organización y ejecución del golpe de estado de los Coroneles en Grecia dirigido por Georgios Papadopoulos (1967)
  • Intentos de asesinato de Makarios III, primer presidente de la República de Chipre (1970). Sobrevivió en a cuatro intentos de asesinato y a un golpe de Estado que acabara con la invasión turca de la isla.
  • Secuestro y asesinato de Aldo Moro, líder de la democracia – cristiana italiana (1978). La mujer de Aldo Moro afirmó que antes de su secuestro, Moro fue advertido por Henry Kissinger de las graves consecuencias que tendría para su persona el continuar con la política de integración del PCi en la vida política italiana.
  • Ola de atentados en Italia conocidos como los “años del plomo”. Algunos de los mas destacados fueron los atentados de Plaza Fontana (1969), el atentado de Peteano (1972) y el de la estación de Bolonia (1980).
  • Masacres de Brabante, Bélgica (1982 – 1985). Con 28 muertos y numerosos heridos, la región de Bruselas se vio inmersa en una ola inusitada de violencia indiscriminada que provocó gran conmoción entre la población y aún hoy continua siendo el episodio más trágico de la historia reciente del país. Los atentados de Bélgica constituyen los actos terroristas más violentos acaecidos en Europa Occidental entre 1945 y 1990. Las conocidas como “matanzas de Brabante” fueron en total 16 asaltos a mano armada ejecutados de una forma extremadamente violenta sin existir un claro móvil pues los asaltantes se llevaron sumas insignificantes de dinero [13].
  • Masacre de la Oktober Fest (1980). Una bomba explotó acabando con la vida de trece personas e hiriendo a otras 200, a algunas de ellas de gravedad. Se identificó a Gundolf Köhler como el único responsable, un radical de extrema derecha que perdió la vida durante el atentado. Tanto la policía como el ministerio fiscal adoptaron desde el primer momento, la hipótesis de la autoría individual. En una entrevista, Andreas Kramer, testigo que denuncia a su padre como autor del atentado de la Oktoberfest de Munich en 1980, declaraba “He golpeado un nido de avispas. Me entrenaba. No confiaba en nadie pero en mí sí, e hizo algo a lo que no tenía derecho: rompió el secreto de Gladio con su hijo. El día del atentado, cuando salió la noticia por la tele, mi padre estaba ante el televisor con nosotros y dijo, ‘yo no quería eso’. En Europa la mayoría de los gobiernos de nuestro entorno eran socialistas y subvertidos por los comunistas, la meta era eliminar a esos gobiernos“. [14]
  • La conspiración golpista “MN” del 27 de octubre de 1982 en España que fue finalmente abortada. La operación consistía en realizar una serie de atentados terroristas de envergadura de los que se responsabilizaría a ETA, con la intención de forzar a los militares a intervenir. También se vincula a redes ‘stay behind” los asesinatos del despacho de abogados laboralistas de Atocha.
  • Ataque al cuartel Rast en Vielsan, en Bélgica durante unas maniobras conjuntas de la OTAN (1984). La noche del 12 de mayo de 1984, el cuartel fue atacado por un grupo de hombres perfectamente entrenados. Un centinela fue abatido y se robaron un gran número de armas. “Desde aquel día siempre había pensado que el ataque había sido un error de las maniobras” (20:36) [Jean Claude Marlair, ex comandante del Ejército belga]
  • RAF – Baader – Meinhof. Webster Tarpley atribuye a la banda Baader – Meinhof, ser una operación clandestina de la CIA y el MI-6. [15]

Las investigaciones parlamentarias realizadas en Bélgica, Italia, Suiza y Turquía pusieron de relieve que las redes ‘stay behind’ estaban dirigidas por los servicios secretos locales en estrecha colaboración con la CIA y el MI6 en mas de 15 países europeos, incluyendo la supuestamente neutral Suiza y Austria. En cada país, las redes operativas ‘stay behind’ tenían un nombre en clave que las identificaba :

Auxiliary Units (Reino Unido)
Absalon (Dinamarca)
Aginter Press (Portugal)
Counter-Guerrilla / Ergenekon (Turquía)
I&O (Holanda)
Lochos Oreinon Katadromon, LOK, Vellón Rojo (Grecia)
OWSGV (Austria)
Plan Bleu, La Rose des Vents, and Arc-en-ciel (Francia)
ROC (Noruega)
SDRA8 and STC/Mob (Belgica)
Bund Deutscher Jugend – Technischer Dienst, TD BJD, Werwolf (Alemania)
Nihtilä-Haahti plan (Finlandia)
P26 (Suiza)

Con la caída del muro de Berlín y el final de la Guerra Fría en 1990, los socialistas alemanes del SPD confirmaron también la existencia de su propio “ejército secreto” en Alemania y de una enorme estructura vinculada a los servicios de inteligencia de la OTAN. No en vano, el fundador de los servicios de inteligencia de República Federal de Alemania (BND, Bundesnachrichtendienst) fue Reinhard Gehlen, ex mayor general de la Wehrmacht alemana durante la Segunda Guerra Mundial y ex Jefe de contra-Inteligencia en el Frente Oriental. El escándalo llevó a que se acusara al partido demócrata-cristiano (CDU) que se defendió alegando “si ustedes nos acusan, nosotros diremos al público que ustedes también, con Willy Brandt, estuvieron implicados en esa conspiración”. Todo ello se producía al mismo tiempo que las primeras elecciones de la Alemania reunificada en las cuales, el SPD esperaba ganar. El SPD decidió (o fue presionado para) evitar utilizar este asunto como “arma electoral” y el partido terminó cambiando de opinión para acabar justificando la existencia de los “ejércitos secretos”.

El Parlamento europeo emitió un comunicado de condena el 22 de noviembre de 1990 y exigió explicaciones al entonces presidente de EEUU George Bush por el papel de los servicios de inteligencia estadounidenses y la OTAN pero todo quedó en una protesta formal y las investigaciones de las redes ‘stay behind” quedaron proscritas. Años después de esta protesta, Alberto Volo, uno de los ex agentes del ‘stay behind’ italiano, denunció públicamente que Gladio continuaba operando bajo otro nombre. Una investigación parlamentaria italiana en el año 2000 desarrollada por la coalición del Olivo, puso de relieve la vinculación de la “red Gladio” con la denominada “estrategia de la tensión”. La investigación del Olivo establecía que “la estrategia de la tensión tenía como objetivo impedir al PCI, y en menor medida al PSI, acceder al poder ejecutivo”. “Aquellas matanzas, aquellas bombas, aquellas operaciones militares fueron organizadas, instigadas o apoyadas por personas que trabajan para las instituciones italianas y, como se descubrió más recientemente, por individuos vinculados a las estructuras de la inteligencia estadounidense” [E].

Los terroristas de extrema derecha y sus mandos intermedios locales, jamás fueron identificados.

En marzo de 2001, el general Giandelio Maletti, ex jefe del contraespionaje italiano, confirmó como las masacres de inocentes que buscaban desacreditar a los comunistas italianos, recibieron la aprobación de la Casa Blanca y la Agencia Central de Inteligencia. “La CIA, siguiendo las directivas de su gobierno, quería crear un nacionalismo italiano capaz de obstaculizar lo que consideraba un deslizamiento hacia la izquierda y, con ese objetivo, pudo utilizar el terrorismo de extrema derecha. (…) Uno tenía la impresión de que los americanos estaban dispuestos a todo para impedir que Italia se inclinara hacia la izquierda. No olviden que era Nixon quien estaba a la cabeza del gobierno y Nixon no era un tipo cualquiera, era un político muy hábil pero un hombre de métodos poco ortodoxos. Italia fue tratada como una especie de protectorado. Me avergüenza que todavía estemos siendo objeto de un control especial“. [F]

Ninguno de los responsables implicados en los atentados y masacres en Europa durante los años de la “estrategia de la tensión” y “los años del plomo”, fueron detenidos o procesados, salvo ciertos casos excepcionales como el del propio Vincenzo Vinciguerra en Italia. Al contrario que los miembros de las Brigadas Rojas (que fueron todos encarcelados), los terroristas de extrema derecha y sus mandos intermedios locales, jamás fueron identificados pues según Vinciguerra, todos gozaban de la protección del aparato de seguridad y de los servicios secretos italianos. Esto se podría aplicar al resto de países donde ‘Gladio’ y las redes ‘stay behind’ operaron.

Teniendo en cuenta que las redes ‘stay behind’ continúan sin haber sido reconocidas “oficialmente”, es de suponer que estas continuaran activas y que desde el final de la Guerra Fría habrán realizado nuevas operaciones de diverso tipo contra nuevos enemigos, sean estos reales o imaginarios.

Fuentes
[1] Documental. “La Guerra Fría. Episodio 1. Enemigos históricos (1917-1945)”. https://www.youtube.com/watch?v=IXeNFCTfbU0
[2, 6, 7] Injerencia y destrucción de los sindicatos. ¿AFL-CIO o AFL-CIA?. Paul Labarique. http://www.voltairenet.org/article123396.html
[3, 4, 11, 12] Las intenciones del Tío Sam. Noam Chomsky. http://www.rebelion.org/docs/3257.pdf
[5] La CIA y la guerra fría cultural. James Petras. http://www.archivochile.com/Imperialismo/us_contra_pueb/UScontrapuebl0009.pdf
[8] Las redes estadounidenses de desestabilización y de injerencia. Thierry Meyssan. http://www.voltairenet.org/article120005.html
[9] Documental. “Fascism Inc”. https://www.youtube.com/watch?v=-L5Xlgc8S2Q
[10] Documental. “La Guerra Fría. Episodio 3. El plan Marshall (1947-1952)”. https://www.youtube.com/watch?v=ThXecZvZeOE (38:30)
[13] La guerra secreta en Bélgica. por Daniele Ganser. http://www.voltairenet.org/article170824.html
[14] Entrevista a Andreas Kramer. Rafael Poch. http://www.lavanguardia.com/internacional/20130427/54371582415/andreas-kramer-he-golpeado-un-nido-de-avispas.html
[15] Webster Tarpley. 9/11 Synthetic Terror: Made in USA. “Fue evidente que el Baader-Meinhof actuó para la CIA y el MI-6 como una operación encubierta”. [pag. 264]
[16] William Blum, Killing Hope: US Military and CIA interventions since World War II (Common Courage Press, Maine, 1995), p.36.
Imagen de portada. Wiki Commons. Yalta Conference 1945: Churchill, Stalin, Roosevelt. Colour photograph No. of photos 1. The National Archives (United Kingdom). https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Yalta_Conference_1945_Churchill,_Stalin,_Roosevelt.jpg

Anexo
[A] “Durante la Segunda Guerra Mundial, Prescott Bush era socio de una compañía petrolera de Texas y fue sancionado por el gobierno estadounidense por violación al Trading with Enemy Act (Acta de Comercio con el Enemigo) al gestionar una considerable venta de combustible para la Luftwaffe, la fuerza aérea alemana, que estaba devastando desde el aire a media Europa“. “En un artículo publicado en Babel Magazine para el primer aniversario de los atentados al WTC, el periodista Victor Thorn comenta el documentado reportaje de investigación de Tapley y Chaitkin, y afirma: “Fueron los banqueros de Wall Street (entre otros) los financieros ocultos de esta fulgurante ascensión hacia el poder. La familia de nuestro actual presidente formaba parte de las personas que financiaron la maquinaria de guerra nazi, mientras sacaban enormes ganancias. En los comienzos del nacionalsocialismo- el empresario ferrocarrilero W. Averell Harriman, viajó a Berlín y se entrevistó con la familia Thyssen para proponerle la fundación de un banco germano- estadounidense. Los Thyssen ya eran los dueños tras bambalinas de varias instituciones financieras que les permitían transferir su dinero de Alemania a Holanda y, de allí, a Estados Unidos. Estos Bancos eran el August Thyssen Bank (Berlín), el Bank voor Handel (Países Bajos) y la Union Banking Corporation (Nueva York). A inicios de la década del 20, Fritz Thyssen -autor del libro I Paid Hitler (“Yo financié a Hitler”) aportó 25 mil dólares al recién constituido Partido Obrero Nacional Socialista Alemán y en 1931 se afilió a esa organización. El magnate estaba al frente del German Steel Trust, consorcio de la industria del acero fundado en 1926 por Clarence Dillon, uno de los hombres fuertes de Wall Street. Un colaborador de confianza de Dillon fue Samuel Bush, padre de Prescott, abuelo de George senior y bisabuelo de George junior. Harriman y los Thyssen fundaron el banco y designaron como presidente a George Herbert Walker, suegro de Prescott. En 1926 crearon la Union Banking Corporation y pusieron al frente al ex integrante del grupo Cráneo y Huesos. Ese mismo año, el ladrón de la cabellera de Jerónimo fue nombrado vicepresidente y socio en la Brown Brothers Harriman. Ambas firmas permitían a los Thyssen enviar su dinero desde Alemania hacia Estados Unidos, vía Holanda. Aunque un gran número de otras sociedades ayudaron a los nazis (como la Standard Oil y el Chase Bank de Rockefeller, así como grandes constructores de automóviles norteamericanos), los intereses de Prescott Bush fueron mucho más profundos y siniestros”, escribe Victor Thorn. ‘Una parte importante de los cimientos financieros de la familia Bush fue constituida por medio de su ayuda a Adolfo Hitler. El actual presidente de los Estados-Unidos, así como su padre (ex director de la CIA, vicepresidente y presidente), llegaron a la cumbre de la jerarquía política norteamericana porque su abuelo y padre y su familia política ayudaron y alentaron a los nazis’. En octubre de 1942, las autoridades estadounidenses incautaron los fondos bancarios nazis en la Union Banking Corporation, de Nueva York, cuyo máximo directivo era Prescott. No obstante, en 1951 se levantó el embargo y el emprendedor hombre de negocios recuperó un millón y medio de dólares que destinó a nuevas inversiones que, a la larga, engrosaron el patrimonio de la familia Bush. Hitler, el abuelo Bush y el origen de una fortuna. [Hitler, el abuelo Bush y el origen de una fortuna. Giselle Dexter. http://www.rebelion.org/hemeroteca/imperio/030227familia.htm%5D

[B] “Los gobiernos conservadores ingleses perseguían como de costumbre su propio beneficio. Para conseguirlo externamente hacían ver que seguían un política exterior progresista, mientras que secretamente maniobraban para obtener logros derechistas. Así la política “pública” estaba basada en el “apoyo constante” a la Sociedad de Naciones y a promover el desarme naval mientras que su verdadera política era completamente diferente ya que promovía acuerdos secretos de rearme con Francia y con Alemania al mismo tiempo. En 1935 las diferencias entre la fachada de su política exterior progresista y la realidad de sus consecuciones a través de tratados secretos eran tan grandes que lord Halifax lo llamaba la “diarquía” [página 287]. “Los ingleses se encargaron de que Alemania recuperase cada ventaja que había perdido. Permitieron a los alemanes reconstruir su flota en 1935 y que remilitarizasen Renania en 1936. Finalmente cuando ya no quedaban más reivindicaciones alemanas sobre seguridad, la opinión pública forzó al gobierno inglés a abandonar la política de apaciguamiento y a adoptar la política de resistencia tras la demanda alemana sobre Polonia en 1939. Francia estaba especialmente sometida a una incomprensible y disfuncional esquizofrenia en su política exterior. Mientras cara al público hablaba de seguridad, seguía la política de apaciguamiento que proponían los ingleses y que cada minuto le perjudicaba más.” [Tragedia y Esperanza. Historia del mundo de nuestro tiempo. Carroll Quigley (ISBN 0913022-14-4). pág 289].

[C, D, E, F] Los ejércitos secretos de la OTAN (I). Cuando el juez Felice Casson reveló la existencia de Gladio. Daniele Ganser.

[G]. Los orígenes de las redes “stay behind” se remontan a los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial cuando la sección X2 de la OSS (Office of Strategic Services) encargada del contraespinaje, recibió ordenes para localizar y reclutar a los agentes nazi-fascistas que habían quedado dispersos por toda Europa. De ahí que el nombre “stay-behind” signifique “los que se quedaron atrás” (de las líneas enemigas) si se traduce literalmente. El jefe del contraespionaje, James Jesús Angleton junto con el general William J. Donovan, director de la OSS, fueron los encargados de buscar y reclutar en la mayoría de los casos a espías y antiguos comandos antes que los movimientos de resistencia los identificaran y eliminaran. La operación comenzó en Italia con el antiguo líder de los escuadrones de la muerte Decima Mas, el Príncipe Negro, Valerio Borghese. Borghese fue uno de los primeros altos oficiales que reveló a la OSS-CIA los nombres de sus antiguos agentes para que pudieran ser encontrados y reclutados.

[H] El Caso Scala. “Resultaba evidente que la policía no buscaba nada ni a nadie —ya tenían a los culpables— se trataba simplemente de amedrentar a los cenetistas y de ahuyentar de la organización a miles de trabajadores afiliados que, si bien se identificaban con la línea sindical de los anarconsindicalistas, no estaban dispuestos a llegar demasiado lejos en su adhesión, ni mucho menos a desafiar una represión policial de aquella envergadura. La cosa no era de broma, las noticias de nuevas detenciones crearon un ambiente de inseguridad en gran parte de la afiliación. Por otra parte, la certeza de la implicación de la CNT en el atentado fue afianzándose en la opinión pública, lo que provocó un serio deterioro en la imagen de la organización y de los anarquistas por extensión. Si a esto añadimos las noticias de agresiones y asaltos por parte de grupos fascistas, que en aquellos días se incrementaron de forma muy considerable, podemos hacernos una imagen aproximada de la situación. Ser libertario en aquellos momentos se convirtió en algo bastante desagradable. Los medios de comunicación lo hicieron impopular, la policía y los grupos de la ultraderecha lo hicieron peligroso“. [Revista Polémica: El Caso Scala. Un proceso contra el anarcosindicalismo]

[I] Gehlen fue reclutado por la OSS/CIA estadounidense en el marco de la Operación Paperclip. Uno de los objetivos de la operación Paperclip, era reclutar a los antiguos miembros de los servicios de inteligencia nazis para usar la antigua red de espías contra la URSS. Gehlen dirigió el BND hasta 1968, algo que puede dar una idea de la importancia y el poder que acumuló este criminal de guerra que a la vez, es considerado uno de los espías más importantes de la Guerra Fría. Creó paralelamente con la ayuda de la CIA la Organisation Gehlen que algunos autores vinculan a la organización ODESSA descrita por Frederick Forsyth en su novela. Gehlen fue nombrado Caballero de Malta en 1968.
La operación de búsqueda y reclutamiento de los operativos ‘stay behind’ se desarrollo y planificó desde Berna por Allan Dulles, jefe de la estación de la OSS en Suiza. Dulles conocía bien la situación pues había venido manteniendo relaciones informales desde 1942 con las dos principales facciones del ejército y el partido nazi. Dado que los antiguos agentes nazis, fascistas y oustachis ya no podrían ser empleados directamente en sus países por su pasado criminal, se les dio nuevas identidades y se les infiltró en la sociedad civil de diversos países latinoamericanos, donde se mantendrían a la espera de misiones. La infiltración en América Latina tras la SGM de muchos de estos agentes ‘stay behind’, se realizó con la ayuda de la Santa Sede siendo el Monseñor Giovanni Battista Montini (futuro Papa Pablo VI), el principal coordinador y organizador. Uno de los casos mas notorios fue el de al general Reinhard Gehlen, ex jefe del servicio secreto del ejército alemán en el frente del Este. Tras diez meses de en manos de la OSS en los EE.UU, Gehlen fue amnistiado y recibió la misión de crear y dirigir los futuros servicios secretos de Alemania Federal, el Bundesnachrichtendienst (BND). Las redes “stay behind” disponían de infraestructuras en Bélgica, Noruega, Dinamarca, Holanda, España, Francia, Alemania, Suecia, Finlandia, Austria, Portugal, Suiza, Luxemburgo, Italia, Turquía y Grecia. Entre estas infraestructuras se encontraban arsenales militares ocultos y medios militares y de inteligencia paralelas a los órganos oficiales de los estados a menudo con el total desconocimiento de las autoridades policiales y políticas. La Operación Gladio fue una organización clandestina creada en Italia a imagen y semejanza de otras redes “stay behind” que se desarrollaban en los países europeos que formaban parte de la OTAN. Fue desarrollada inicialmente como un “ejército secreto” que en caso de una invasión soviética, realizaría actividades de guerra de guerrillas. Otros cometidos de los que se encargarían las redes “stay behind” era la eliminación física de personalidades vinculadas a la izquierda en los diversos estratos sociales, desde medios de comunicación, abogados, profesores, y cualquier personalidad relevante que hubiera sido clasificado como objetivo. Igualmente otras operaciones que se llevaron posteriormente fueron tales como operaciones psicológicas, infiltración en organizaciones para desprestigiarlas de una forma u otra e incluso acciones campañas de violencia extrema como atentados y acciones de carácter militar contra la población civil. La mayoría de los integrantes de Gladio y las redes “stay behind”, provenían de los ejércitos del Eje o bien de las estructuras policiales y militares de los Estados fascistas. Este hecho dotaba a la red de un marcado carácter paramilitar aunque también se nutría de elementos civiles no politizados pero “concienciados” con el “peligro rojo”.

El fiscal Felice Casson invirtió 14 años en la investigación del atentado de Peteano. Tras un primer intento de culpar a la extrema izquierda, dado que no se sostenía esa línea de investigación, se pasó a culpar a un grupo de mafiosos locales. “Llegado a un momento, quedó claro que los Carabinieri, los servicios secretos, la policía, incluso la magistratura de Gorisza habían tenido un papel destacado en torpedear la investigación. Fue todo el aparato del Estado en su totalidad el que encubrió el que tapó los movimientos de estos neofascistas que llevaron a cabo la masacre”. [Felice Casson]. En 1990, Felice Casson tuvo acceso a los archivos del servicio de inteligencia italiano. Descubrió una organización de alto secreto. “Descubrimos la existencia de una organización clandestina secreta dirigida por el jefe de los servicios secretos italianos cuyo nombre en clave era ‘Gladio Stay Behind’”. [Felice Casson]. Cason descubrió documentos que relacionaban a esta organización con la OTAN. El primer ministro Giulio Andreotti se vió obligado a explicarlo en público provocando un gran escándalo en toda Europa. Admitió que Gladio formaba parte de una red mucho más amplia de ejércitos secretos ‘stay behind’ coordinador por la OTAN en Europa durante la Guerra Fría. Gran Bretaña y EEUU había reclutado a militares y civiles en secreto por toda Europa. Su papel según la versión oficial de Andreotti era la de ser una fuerza de resistencia ante una posible invasión soviética.

Cuando el juez Felice Casson reveló la existencia de Gladio… http://www.voltairenet.org/article163083.html
La CIA y la Guerra Fría Cultural. James Petras (https://zapateando2.wordpress.com/2013/02/05/la-cia-y-la-guerra-fria-cultural/)
Tragedia y esperanza. Carol Quigley.
La CIA y la Guerra Fría Cultural. Frances Stonor Saunders. Editorial Debate
Los ejércitos secretos de la OTAN. Danielle Ganser
Documental. “El Ejercito secreto de la OTAN (Operacion Gladio)”. Canal Historia 2009. Nigel West, Daniele Ganser, Guido Salvini.
Documental. “Timewatch: Operation Gladio” (BBC). Dirección: Allan Francovich. 1992. Tres episodios. Primer episodio: Los maestros del ring (The Ring Masters). Segundo episodio: Los que manejan las marionetas (The Puppeteers). Tercer episodio: Los soldados de a pie (The Foot Soldiers).
Documental. “Crímenes políticos: Muerte en Roma, el caso de Aldo Moro (Death in Rome)”. Michael Busse y Rosa Maria Bobbi
Oktoberfest. Un atentado. Como comenzó la represión del terrorismo de derechas y El complot de Múnich. Ulrich Chaussy y Wolfgang Schorlau
Cuando el juez Felice Casson reveló la existencia del Gladio… http://www.voltairenet.org/article163083.html
Cuando se descubrió el Gladio en los Estados europeos… http://www.voltairenet.org/article163084.html
Gladio: Por qué la OTAN, la CIA y el MI6 siguen negando. http://www.voltairenet.org/article163137.html
Las cloacas de Su Majestad. http://www.voltairenet.org/article163185.html
La guerra secreta, principal actividad de la política exterior de Washington. http://www.voltairenet.org/article163532.html
La guerra secreta en Italia. http://www.voltairenet.org/article164307.html
La guerra secreta en Francia. http://www.voltairenet.org/article169660.html
La guerra secreta en España. http://www.voltairenet.org/article170449.html
La guerra secreta en Portugal. http://www.voltairenet.org/article170116.html
La guerra secreta en Bélgica. http://www.voltairenet.org/article170824.html
La guerra secreta en los Países Bajos. http://www.voltairenet.org/article179493.html
La guerra secreta en Luxemburgo. http://www.voltairenet.org/article179672.html
La guerra secreta en Dinamarca. http://www.voltairenet.org/article179777.html
La guerra secreta en Noruega. http://www.voltairenet.org/article179777.html
La guerra secreta en Alemania. http://www.voltairenet.org/article180582.html
La guerra secreta en Grecia. http://www.voltairenet.org/article180718.html
“Resolución del Parlamento Europeo sobre el asunto Gladio, publicado en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.”. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Serie C, 234, de 24 de diciembre de 1990, p. 201: página nº16 a partir de la 186 del PDF (DO C 324 del 24.12.1990, p. 201: página nº16 a partir de la 186 del PDF).
“European Parliament resolution on Gladio“. Wikisource. Consultado el 22 de agosto de 2008.

Anexo. Citas destacadas

“Nuestra función no era detener al Ejército Rojo porque no habríamos sido capaces de detener a nadie, sino ayudar a las personas que llegaran para entrar en territorio ocupado. Durante el entrenamiento, en un día y hora concreto, llegaría un aviópn del que saltarían un equipo de soldados de operaciones especiales, estadounidenses o ingleses cuya misión sería la de tomar una cuartel ocupado”. [Franco Bartolameolli, ex soldado Gladio. Documental. “Los Ejércitos secretos de la OTAN”. Canal Historia]
“En las maniobras Oeschlin, participaban efectivos de Bélgica, de Luxemburgo y de las fuerzas especiales estadounidenses destinadas en Alemania. De modo que había efectivos tradicionales pero también secretos, efectivos ocultos con motivaciones y técnicas extremadamente confidenciales. Eran unas maniobras prácticamente secretas, sin embargo se realizaban dentro de maniobras completamente regulares pero lo que ocurría durante las maniobras era otra cosa. El ataque al arsenal de Vielsan fue un ejercicio de entrenamiento, son ejercicios al limite, para crear la situación mas realista posible para poner a prueba la resistencia y capacidad de los soldados. Son ejercicios extremos pero ejercicios al fin y al cabo”. [Jean Claude Marlair, ex comandante del Ejército belga. Documental. “Los Ejércitos secretos de la OTAN”. Canal Historia]

Autor: Álvaro Peredo (Fundador de Piratas y Emperadores en 2003, revista online sobre revisionismo histórico y geopolítico. Creador y colaborador de la web http://www.texacotoxico.org, proyecto a iniciativa de Pablo Fajardo en demanda de reconocimiento e indemnizaciones a los afectados por la grave contaminación provocada por Texaco (Chevron) en Ecuador. Miembro y colaborador de Project Censored (projectcensored.org) y Red Voltaire (voltairenet.org).

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