Entrevista a Juan Carlos Barba: «tener unos medios plurales y al servicio de la libertad informativa solo es posible bajo un sistema realmente democrático»

Posted on 2016/10/10

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P.: Afirmaba Umberto Eco en Salvados: “El solo hecho de decir algo de alguien crea la sospecha”, en referencia a la denominada máquina del Fango. ¿Cree que reiteración sobre la supuesta financiación ilegal de Podemos ha podido influir en sus resultados electorales del 26J?
R.: El principal objetivo no ha sido restar votos a Podemos sino movilizar a la derecha sociológica. Han tenido éxito. Aquí viene a cuento la frase de Guevara: “No puede haber revolución con libertad de prensa”. Libertad de prensa… para los poderosos.

P.: Venezuela irrumpió de forma espectacular en la agenda de todos los medios de comunicación, ¿realmente debió tener tanta repercusión para que colapsara prácticamente toda la campaña electoral en España? O, por otro lado, ¿se puso en marcha una máquina del Fango para desprestigiar y restar credibilidad a un rival político concreto?
R.: Es la política del miedo. Miedo al Gran Satán Comunista, que nos va a quitar todas nuestras propiedades. Da igual que tenga o no que ver con la realidad, pues Podemos realmente es una socialdemocracia bastante blanda. Lo que importa es que no están cooptados por la oligarquía, y por tanto no pueden acceder a información reservada.

P.: La vinculación de los dirigentes de Podemos con Hugo Chávez y su supuesta afinidad por los regímenes bolivarianos, hicieron que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se dirigiera a Venezuela a exigir la libertad de los presos políticos. Muchos expertos consideran que fue mera estrategia electoral para restar votos a la coalición de izquierdas. ¿Qué de cierto tiene?
R.: 100%. Leopoldo López es un golpista y un criminal, que no cree en absoluto en la democracia. El apoyo a este personaje es absolutamente vergonzoso para alguien que se dice en la tradición liberal como Rivera. Todo forma parte de campaña que los poderes fácticos mantienen contra la democracia. El pueblo no puede decidir, salvo en condiciones muy controladas y ámbitos muy restringidos.

P.: En un país donde la izquierda está dividida y en el que la derecha tiene tanta fuerza, ¿cree que los medios de comunicación tienden a fortalecer este dominio?
R.: Los medios de comunicación están controlados por grandes fortunas y por los dos grandes partidos del régimen. Su función es mantener el statu quo.

P.: Por ejemplo, en el caso de TVE, que debería ser un servicio público más, se puede ver día tras día como omiten informaciones que dañarían la imagen del actual gobierno en funciones y cómo se ataca a la oposición. ¿Debería cambiar el modelo de televisión pública? ¿Despolitizar la televisión de todos los españoles será posible en un futuro cercano?
R.: No mientras permanezca el régimen del 78, que no es más que postfranquismo. El tener unos medios plurales y al servicio de la libertad informativa solo es posible bajo un sistema realmente democrático. Algo que pasa por impedir que haya poderes que utilicen las instituciones publicas a su favor.

P.: En el caso particular de Antena 3, en una entrevista en directo a Pablo Iglesias, el presentador afirmaba hasta en tres ocasiones que había sido Podemos quien invitó a Otegui al Parlamento Europeo mientras el propio Iglesias lo desmentía de forma rotunda. ¿Los intereses económicos de los grandes grupos de comunicación están guiando al periodismo hacia la falta de veracidad?
R.: Los poderes fácticos saben perfectamente que la información es la savia de la sabiruría de las multitudes, sin la cual la democracia no es más que una pantomima. Si controlan la información manipulan la democracia y por lo tanto ponen las bases para que se perpetúe un orden social favorable a sus intereses.

P.: ¿Considera usted que realmente, como se venía advirtiendo desde antes de los comicios electorales del 26 de junio, se llevó a cabo una máquina del fango?
R.: Sí. El régimen de 78 cometió un casi catastrófico error de cálculo durante la primera década del siglo, lo que casi lleva a su colapso debido a la brutal depresión económica que provocaron sus políticas. Eso desencadenó el 15-M y la ulterior irrupción de Podemos. Ha habido intentos de cooptar a Podemos, pero el stablishment a pesar de ello no se fía. Por lo tanto se dieron las órdenes pertinentes para colocar a Podemos en el imaginario colectivo en algún lugar próximo a regímenes que la gente común considera próximos al mal absoluto. Algo que es así también debido a la intoxicación de los medios.

P.: ¿Se produjo durante la campaña un proceso de polarización mediática? ¿Quiénes fueron los responsables?
R.: Se produjo y los responsables fueron los dueños de los medios y los responsables de los dos grandes partidos.

P.: ¿Quién considera que en la actualidad tiene más poder durante un proceso de polarización, los propios partidos dirigiendo el mensaje que quieren dar o los medios de comunicación, puntualizando y dando mayor importancia a un titular que a otro?
R.: Hay que distinguir entre los partidos pertenecientes a la maquinaria estatal, como PSOE y PP y el resto. PP y PSOE tienen obejtivos comunes con los dueños de los grandes medios, por lo tanto no tiene sentido plantear que luchan por influir en la opinión pública, sino que colaboran. La influencia es algo mayor en su conjunto para los medios privados, aunque los públicos, en su inmensa mayoría controlados por PP y PSOE, también tienen gran importancia.

P.: Desde el punto de vista sociológico, se estima que una de las razones por las que la coalición entre Izquierda Unida y Podemos perdió un millón de votos es por la abstención y la desmovilización de aquellas personas que veían en la formación morada una opción real para cambiar el país en las elecciones de diciembre. Políticamente hablando, ¿a qué razones acusaría esta pérdida de votos?
R.: Hay varios factores. El primero es la brutal propaganda en contra de la que ya hemos hablado, que ha desmovilizado a una parte de los votantes de izquierda moderada o centro-izquierda que ya no votan al PSOE. El segundo es el rescate recibido por parte de Europa desde 2012, que ha hecho que los indicadores económicos se recuperen parcialmente, con lo que muchas personas creen que el régimen puede volver a establecer un marco que les permita tener una vida satisfactoria en lo material. No olvidemos que es lo que más importa a la mayor parte de la gente y que el fracaso en esto fue lo que estuvo a punto de provocar una crisis de régimen en 2011. Y el tercero es la propia moderación del discurso de Podemos que ha hecho que buena parte de la izquierda que no suele votar y que votó en diciembre de 2015 se volviera a abstener.