Chacón / Pedro A. García Bilbao

Posted on 2017/04/11

0



Fue utilizada en vida y la utilizan en su muerte. Nunca causó problemas políticos, se plegó a lo que el poder esperaba de ella y hasta llegó a interiorizar lo que hizo falta sin mayor tensión. ¿Olvidar que el asesinato de su bisabuelo en Burgos seguía impune y que el responsable máximo también, con honores militares y título nobiliario a sus descendientes? Se olvidó, o tal vez ni fue necesario, no se le conoce opinión política alguna al respecto, salvo votar leyes a favor de que sus parientes asesinados o encarcelados siguieran siendo considerados criminales y legal el franquismo. El hecho es que fue llevada hacia arriba, aupada en el servicio al estado, concejal, diputada, ministro, innumerables cargos públicos y de partido, y cuando tocó, la gran puerta giratoria hacia la universidad en Estados Unidos. El poder selecciona a los suyos desde el principio y ella fue seleccionada, cooptada es la palabra. No tiene porque dudarse de su valía o su capacidad, no hay porqué, todo depende del sentido que le dio a sus respuestas. Para ser cooptado muy joven se precisa estar en el sitio correcto, cerca de las personas correctas, pero sobre todo no tener ideas incómodas y estar abierto a lo que te planteen; esto es casi cuanto se necesita para ocupar una cartera como Defensa, tema sensible donde los haya.

Incluso para personas con talla intelectual, la ausencia de influencias de otras ideas, de verdadero diálogo, de confrontación real, acaba configurando una mentalidad en la que el mundo, sus preguntas y sus desafíos sólo pueden tener una respuesta; las diferencias de la vida partidaria, esos líos entre facciones, barones, partidos y grupos de influencia en los que el poder se debate consigo mismo, acaban sustituyendo el mundo real por su remedo ideológico. Y el poder en España tiene acuñadas sus repuestas: el pasado no se toca, el presente tampoco, el futuro no admite por tanto posibilidades alternativas. Ya saben: los bancos son intocables, el mercado lo rige todo, España es como es y no puede ser de otra forma, el ejército, la iglesia, la patronal, el amigo americano, son puntales de nuestra vida: sobre esta base se puede uno mover lo que quieras. Puedes no ser creyente, ser mujer, ser hija de emigrantes y exiliados internos, incluso represaliados, no pasa nada. ¿Se espera de tí que hagas leyes que agilizan los deshaucios? Lo haces, y no solo lo haces sino que lo justificas y lo argumentas, torpemente, pero no importa, porque jamás vas a tener que fajarte con ideas que defiendan lo contrario. ¿Se espera que admitas de forma natural nuestra falta de soberanía y nuestra dependencia de Estados Unidos? Lo haces desde Defensa. Ningún problema. ¿Hay que borrar la historia centenaria de tu partido, sus valores fundacionales, el ejemplo de generaciones de militantes que lucharon y murieron por miles? ¿perdón, de qué partido estamos hablando? ¿Del que se reconfiguró con la ayuda de unos pasaportes prestados por los Servicios de Carrero Banco? De ese, sin duda, no hay problema tampoco. Te utilizaron en vida en sus luchas de facción, fuiste su fiel instrumento y llegaste a acumular poder e imagen, no tuviste otra luz que la que te hicieron reflejar, te retiraron la peana y caíste a un segundo plano, cómodo, sí. Hoy su muerte súbita, a edad plena, recuerda a todos su propia finitud. Da igual que en una vida acumules poder, puestos, posición, llevada hacia arriba por quien desde el poder te escoge, es igual, puedes morir como los demás. Pero más allá de que su prematura muerte asuste a sus iguales, su fallecimiento ha permitido su último servicio al poder: ser utilizada para tapar contradicciones y apuntalar al poder. Se utiliza el dolor de una muerte y su impacto moral, incluso el respeto debido a quien se va, para reforzar el pulso de la mano que la aupó en su carrera y que pretende estar por encima de la vida y de la muerte.

Posted in: Novedades