La libertad del pueblo catalán y sus aliados / Ricard Juan

Posted on 2014/09/28

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¿Qué hay detrás del enfrentamiento de Mas y Rajoy?

[Ricard Juan en larepublica.es]

Según fuentes del Govern de la Generalitat de Catalunya, el President Artur Mas firmará este sábado el decreto de convocatoria de la consulta del 9 de noviembre. Desde que se firmó el decreto de consultas el pasado viernes, Mas tenía 15 días de plazo para convocar la consulta.

La consulta se convoca el sábado, una vez pasado el Consejo de Ministros del viernes, para que el Gobierno español tenga que volver a reunirse durante el fin de semana y así recurrir el decreto de la consulta ante el Constitucional con carácter de urgencia.

Durante esta semana Mas y Rajoy han jugado al “gato y al ratón” en una escenificación que intenta entretener a sus respectivos públicos, acerca de cuándo se firma la convocatoria de la consulta soberanista y cuando se va a hacer el recurso del Gobierno central ante el tribunal Constitucional contra la consulta.

Un juego con las cartas marcadas

El juego sobre la convocatoria de la consulta servirá para dar la imagen de firmeza y audacia de los dos “contendientes” y como cortina de humo para seguir escondiendo las tropelías y corrupciones de la familia Pujol y los problemas de gobierno de Rajoy.

Es más que curioso que durante esta semana se haya mantenido la “tensión”, entre Mas y Rajoy, sobre si uno convoca u otro está de viaje en China, sobre qué día va a convocar uno y que día hará el recurso el otro, a ver si consiguen que la comparecencia de Jordi Pujol ante el Parlament del viernes por la tarde o la dimisión de Gallardón y la retirada de la Ley del aborto pasen desapercibidas o queden en un segundo lugar.

Artur Mas ya ha mostrado su intención de no desobedecer la legalidad constitucional cuando el recurso del Gobierno Central prospere y prohíba la consulta. Hasta Esquerra Republicana de Catalunya (partido que aspira a desbancar a CiU como representante político de la burguesía catalana y que ahora es un fiel socio político en el Parlament que de momento no entra en el Govern para mantener una apariencia de oposición), tras unas vacilaciones iniciales, desaconseja la desobediencia civil. Hay que recordar que, después de la masiva movilización nacionalista del 11 de septiembre, Artur Mas se limitó a decir que el pueblo catalán votará, poro no dijo ni cuándo ni qué. ¿Una ambigüedad calculada para ganar tiempo e intentar sacar alguna ventaja en unas futuras elecciones autonómicas?

¿Hacia la búsqueda de un pacto?

CiU y la burguesía catalana jamás han jugado un papel rupturista ni democrático porque están unidos en intereses al régimen, a la monarquía y al capitalismo occidental. El actual conflicto se inscribe en una lucha por un nuevo reparto del poder en un momento de crisis, debido a la internacionalización de la burguesía catalana y el mayor papel que quiere jugar en España y en la UE, y siempre, en el marco de subordinación total a la UE Alemana, a la Troika (FMI, CE y BCE), a la OTAN y EEUU.

Tanto la UE como Alemania han dejado meridianamente claro apoyan al gobierno español y que no van a avalar ninguna consulta soberanista si no es bajo la legalidad española ¡Que contraste con la criminal la ingerencia en Yugoslavia o Ucrania estimulando a fascistas y masacrando a otras minorías étnicas! La UE alemana desestabiliza fuera de sus fronteras y promueve movimientos separatistas para recolonizar e imponer su dominio mundial, no para practicar la democracia. La UE no va a permitir un conflicto entre Estados que pudiera resquebrajara a toda la UE. En el caso catalán solo apoyarían una solución pactada entre sectores burgueses, ya sea por la vía escocesa del referendum o la fórmula belga de monarquía federal.

Es por ello que la burguesía catalana está esperando que el debilitamiento de bipartidismo y la monarquía le dé la llave de la gobernabilidad a cambio de un acuerdo más ventajoso para sus intereses, abandonando de nuevo al pueblo trabajador catalán y hundiéndolo en la frustración y el desengaño. La burguesía catalana se viste hoy de independentista para tapar sus corrupciones y brutales recortes antisociales, adoctrinar y controlar el movimiento soberanista imponiendo su visión reaccionaria, estimulando los sentimientos identitarios y chovinistas, con el objetivo de utilizarlo para sacar contrapartidas, alimentar sus privilegios y mejorar su posición respecto a la oligarquía española. ¿Esperarán a los resultados de las próximas elecciones generales en el 2015?

¿Quién es el verdadero aliado del pueblo catalán?

La burguesía catalana no es un aliado del pueblo de Catalunya. Una muestra más de su carácter antidemocrático y reaccionario, que contrasta con la “firme” defensa de Artur Mas sobre el derecho a decidir del pueblo catalán, es la abstención hipócrita de Convergencia i Unió en el Parlamento español ante la propuesta del grupo de la Izquierda Plural para que el pueblo español pueda decidir entre monarquía o república, tras la abdicación del monarca corrupto Juan Carlos I. Una demostración clara de como CiU le hace un guiño al régimen borbónico decadente mientras ayuda a pisotear el derecho a decidir del resto de los españoles.

Los verdaderos aliados naturales de la lucha por las libertades y la democracia en Catalunya son las clases trabajadoras y la izquierda española. Hay que movilizar la solidaridad popular e internacionalista para que el pueblo catalán pueda ejercer su derecho democrático a la autodeterminación y, al mismo tiempo, defender las conquistas sociales y laborales de los trabajadores frente a nuestros verdaderos enemigos, la dictadura de las grandes empresas y su régimen político heredero del franquismo.

El independentismo de izquierdas y popular, desde las CUP, el Procès Constituent a muchos sectores de ERC, debe superar las falsas ilusiones sobre el supuesto carácter democrático de la burguesía catalana o sobre la búsqueda de reconocimiento de la Unión Europea bajo la batuta Alemana; también debe comprender, para no acabar en la más absoluta frustración, que solo luchando en la acumulación de fuerzas por la ruptura democrática con el régimen del 78 y por la apertura de un proceso constituyente hacia la III República encontrará una solución a sus legítimas reivindicaciones democráticas y nacionales.